lunes, 29 de diciembre de 2014

DIVAGACIONES EN LA CALLE DE VÁLGAME DIOS

"The city that never was" (Martin Copertari)


Debe ser cosa del solsticio (de ti, digo) porque los nombres de las calles cobran sentido y es todo Lope, Valle, Galdós. El Madrid de los Austrias se torna confortable y poético a un tiempo (sí, ya sé que suena ridículo, qué quieres que le haga) y susurro a las nubes hasta pronto (a ti, digo) mientras la escarcha coloniza tu sexo una vez más. Debe ser cosa del solsticio (miento). Tú me entiendes.

6 comentarios:

HADA dijo...

José Antonio....imposible no entender que la escarcha hace mella en el pensamiento de tu nombre.....

Feliz 2015.

Juan Antonio B. dijo...

(Juan Antonio, en realidad.)

Anónimo dijo...

Te amo tanto... José Antonio José Antonio

Juan Antonio B. dijo...

Jajaja, y yo a ti.

Eva Loureiro Vilarelhe dijo...

Divagar o amar viene siendo lo mismo (¿o no?). Debe ser cosa del solsticio de invierno (lo de la escarcha, digo). ¿Puedo amarte yo también? ;)

Juan Antonio B. dijo...

Sin duda, Eva, ambos son estados de enajenación transitoria (o definitiva, quién sabe), y tan deliciosos. Bueno es amar y también debe serlo divagar. Aunque no sea decisión objetiva, sino necesidad imperiosa. Amemos, pues, intensamente y sin pausa.

Siempre me haces sonreír. Por supuesto, puedes. Y aun debes.

¡Besos!