domingo, 6 de septiembre de 2015

PROHIBIDO FORNICAR EN EL PRADO

El jardín de las delicias (detalle), Hieronymus Bosch


Sabes que las delirantes criaturas del Bosco
no van a delatarnos
dices
y yo asiento
por más que acaricien tus pechos
con refinadas metáforas
más dignas de otros siglos
sabes
sabemos
callan
fornican hieráticas
en la dramaturgia incalculada de la tarde
peces abisales
monstruos tiernos
monjes
doncellas
cálices hermosos como anémonas
en la dramaturgia sin guión de nuestra tarde

10 comentarios:

Alba Flores Robla dijo...

¿No pararás nunca de escribir, verdad que no?

Juan Antonio B. dijo...

Eso tampoco. (Cuánto tiempo.)

lunaroja dijo...

Oh qué bonito! Me gustó mucho tu blog! Me pasé para agradecer el comentario que dejaste en mi poema, y me encuentro con un espacio precioso!

Juan Antonio B. dijo...

Gracias, Luna Roja. Es un placer mutuo.

Saludos.

Indigo Horizonte dijo...

Hoy, la mano, la palabra, y el silencio. Y la sonrisa. Me quedan tres para llegar a siete pero hoy solo salen cuatro.

Volveré cuando los encuentre.

José A. García dijo...

¿Pues entonces para qué sirve el prado?

Saludos

J.

Juan Antonio B. dijo...

Bueno.

Meryone dijo...

¿Quién lo dice?

HADA dijo...

......y lo s cuadros me cuentan que fornican con los pinceles.....y le son infieles a los pinceles con los oleos...........y los oleos.......se juntan con los aceites.......el caso es fornicar.....

g dijo...

¿O dónde lo pone? ¿Hay algún cartel explícito sobre ello?
Porque las miradas arden ya en el infierno...