sábado, 23 de mayo de 2015

UNA VEZ MÁS

Portrait of a Sculptor, Agnolo Bronzino

Lo he dicho ya antes: una vez fui niño. En una época indeterminada en la que convivían en Granada los últimos viajeros románticos y los moriscos sublevados en las Alpujarras; los cristos de José de Mora y las odaliscas de los palacios nazaríes; los muchachos turbados en el frescor de los patios de clausura; las acequias dormidas en la Vega; los dramas de Lorca y los versos de Ibn Zamrak; los atardeceres morados y rosas y las luminosas mañanas de Corpus; los ensayos de orquesta en el palacio de Carlos V y los títeres de cachiporra; lo profano y lo divino; la salamandra no consumida por el fuego alquímico; los pobres gatos del Darro en el paseo de los Tristes; mi padre inventando una historia en nuestras calles del Albaicín; luego los zaguanes abandonados, siniestros; la certeza de haber vivido todo esto antes, una y mil veces. Creo que ya lo había mencionado.

2 comentarios:

Ana A.L.P dijo...


Buen día amigo! Te dejo este enlace a mi ultima entrada,en ella te nomino,entre otras personas, al premio BOR por este fantastico blog.
Un abrazo


http://almayarte14.blogspot.com.es/2015/06/bor.html

Juan Antonio B. dijo...

Muchas gracias, Ana. Eres muy amable. Me paso.

Un fuerte abrazo.