domingo, 26 de octubre de 2014

LA NOCHE (YA NO) TIENE TUS OJOS

Edvard Munch


¿Qué hacer cuando los tigres lamen sus heridas y la sombra duele como una miríada de insectos enloquecidos? La ciudad se olvida de sus calles, se hace siniestra como una vieja hetaira babilónica mostrando sus tetas sacrosantas. Sólo queda recurrir a las vestales, fantasmas de fantasmas hechos de lienzo purísimo y polvo. Y es que la noche ya no tiene rostro. 

3 comentarios:

HADA dijo...

Y la noche se viste de luz para acunar los ojos de las estrellas esos que viven dentro de ti....aunque tú no lo sepas.

alalai cánfora sandra dijo...

Reunámonos todos alrededor de un fuego, no veo otro remedio.

E. Rodríguez dijo...

Ojos en los que perderse o de los que huir.
Fantástica entrada.