domingo, 10 de agosto de 2014

NOCTURNO EN GAUDÍ

Vidriera de la Casa Batlló (Antoni Gaudí)


Descienda cascada de azules improbables
prestados del océano, dijo,
y así fue.

Sueño bastardo de un matemático converso
(lo sé, lo sé, hablo de mí)
que adora los vientres dorados de las muchachas
y ensaya expresarlos en axiomas.
Pero la realidad turbia se impone
en el sueño.

Azules enarmonías que se funden en verde
y es la escalera de Jacob
líquida, masturbadora, siniestra,
o es el agua salada y silenciosa
que nos atrae en simas de soledad abisal.

Sólo tú eres culpable de tus jodidas sinestesias.
Y de otras cosas.


6 comentarios:

estela ela dijo...

El arte inspira al arte. Suspiro envidia de colores...

calmA dijo...

Belleza más belleza de descripción en verso igual a delirio visual y sensorial.
Merci, desde ahí mismo.

Petons JA

Aseret Blueminda dijo...

Todo tiene una doble cara.

Anónimo dijo...

Como entonces, tus palabras siguen siendo causa de suspiros. Besos.

HADA dijo...

y en el laberinto del minotauro se adentro Gaudí....y te descubrió.

Besos

Setefilla Almenara J. dijo...

Un gusto visitar este lugar, amigo.
Me gustan esos guiños sutiles, sugerentes, que viven en este poema. El mar, Gaudí, ella.
Un abrazo, J.Antonio.