domingo, 11 de mayo de 2014

YA DIJE QUE NO DEBERÍAMOS

Una recreación sobre la "Ofelia" de John Everett Millais


No deberíamos hablar de Ofelia. Ni siquiera para decir que flota como un gran lirio, esa turbadora y magnética ocurrencia de Rimbaud. El misterio pertenece a otros que tal vez usaron nuestros nombres pero que ya no son. Sí. La locura acecha en los desvanes olvidados como una flor letal. Y el pálido fantasma de Ofelia, velero insomne, seguirá vagando durante siglos sobre un lecho de estrellas irreales. No deberíamos. Pero mirad sólo un instante los nenúfares que surgen de sus pechos. Mirad tan solo la sonrisa (¿lo es realmente?) que anima sus labios y os invita a morderlos. Pero recordad: el misterio ya no os pertenece. 

5 comentarios:

i*- La que canta con Lobos dijo...

Y lo que no dicen las palabras. Lo dice la música:


https://www.youtube.com/watch?v=J-qoaioG2UA

Juan Antonio B. dijo...

Cielos, "Tristan und Isolde". Y en manos de Furtwängler, nada menos.

¡Gracias!

Carlos A. dijo...

EXCELENTE... CUANTAS COSAS DICHAS EN TAN POCAS PALABRAS...

SALUDOS
CARLOS

HADA dijo...

núnca vi tanto en tan poco.

lunáticasuicida dijo...

Nunca debemos, pero dialogar con lo prohibido nos da vida.