jueves, 28 de febrero de 2013

ESTOS DÍAS HAN NACIDO SIN PALABRAS


"Sound of Spring" (Franz von Stuck)



He despertado sin saber mi nombre. Tal vez no tengo un nombre. Nada de eso importa. El silencio no puede ser traducido en palabras. Mirad sólo cómo danzan. Ellas, el viento. Ellas son silencio. La vida no necesita de las palabras. Miro. Siento.

domingo, 24 de febrero de 2013

LA ATERRADORA BELLEZA DE LA CONSPIRACIÓN

El cementerio judío de Praga, lugar donde supuestamente habrían
sido redactados Los Protocolos de los sabios de Sión

En las escaramuzas de Lucerna, cuando los radicales mataron a algunos católicos de los cantones primitivos, Babeta les arrancaba el corazón y les sacaba los ojos. Agitando al viento su cabellera rubia de concubina de Babilonia, ocultaba bajo el manto de sus gracias el hecho de que era el heraldo de las sociedades secretas, el demonio que sugería todos los engaños y las astucias de aquellas misteriosas congregaciones; Babeta aparecía de improviso y desaparecía en un visto y no visto como un duende, sabía secretos impenetrables, robaba despachos diplomáticos sin alterar sus sellos, se deslizaba como un áspid en los recónditos gabinetes de Viena, de Berlín, e incluso de San Petersburgo, fabricaba letras de cambio, alteraba las cifras de los pasaportes; ya desde niña conocía el arte de confeccionar venenos y de propinarlos según las órdenes de su secta. Parecía tener el diablo en el cuerpo, tal era la fuerza de su fibra, la fascinación de sus miradas.

Yo abría mucho los ojos, intentaba no escuchar, pero por la noche soñaba con Babeta de Interlaken. Mientras en el duermevela me proponía borrar la imagen de ese demonio rubio con su sedosa cabellera que le acariciaba los hombros claramente desnudos, de ese duende demoníaco y perfumado, con el seno jadeante por su voluptuosidad de audaz réproba y pecadora, la anhelaba como modelo de imitación; a saber, sólo pensar en acariciarla con los dedos me producía horror; lo que sentía era el deseo de ser como ella, agente omnipotente y secreto que alteraba las cifras de los pasaportes, llevando la perdición a sus víctimas del otro sexo.

El cementerio de Praga, Umberto Eco

No hablo de esa ridícula tesis (si es que así mereciera ser llamada una tontería semejante) de la teoría de la conspiración, tan en boga en los círculos de la derecha política española los últimos años. Naturalmente que no. Hablo de El cementerio de Praga, la hermosa novela de Umberto Eco publicada en 2010. Relato histórico ambientado en la Italia de la segunda mitad del siglo XIX que relata de forma magistral las conspiraciones carbonarias, las intrigas de los jesuitas y la francmasonería toda luciendo sus más espléndidas galas en las jornadas convulsas de la unificación italiana. Su protagonista, el capitán Simone Simonini, reputado falsificador, misógino, aficionado a los placeres de la buena mesa y a las novelas por entregas, ha elevado la mixtificación a la categoría de arte. El inquietante desdoblamiento de personalidad de Simonini nos presenta un diario compartido con el Abad Dalla Piccola, que habita una pieza al otro lado de un oscuro pasillo en el que es fácil intercambiar la indumentaria propia del otro. Los planos narrativos se multiplican e incluso se manifiestan a nivel tipográfico. En El cementerio de Praga conviven la conspiración judeomasónica, Los protocolos de los sabios de Sión, el caso Dreyfus, la Comuna de París Garibaldi, Freud, el nacional socialismo alemán... Sé que es un poco perverso, pero me resulta particularmente divertido lo mucho que molestó esta novela simultáneamente al Vaticano y a la comunidad judía.

miércoles, 20 de febrero de 2013

EPISODIOS BÉLICOS

"Reclining nude" (Lajos Pándy)


Hay quien cose su sombra a los abismos de la conciencia. Pero tú coses tu corazón tierno, húmedo, sangrante, al  socavón humeante que dejaron los obuses en algún lugar de mi pecho.

domingo, 17 de febrero de 2013

SÉPANLO TODOS: MERYONE HA VUELTO

"Study for the Lady Clare" (John William Waterhouse)


Sí. Es oficialmente un hecho. Después de un largo periplo por Helvetia, Meryone regresa por sus fueros. Está en "aquella" ciudad de marciales e imperiales ecos. La misma.

Por si alguien no tiene noticia, Meryone es eterna adolescente, doncella prerrafaelista, iconoclasta, irreverente, provocadora y tierna, sarcástica y abrazable a partes iguales. Gusta de los profiteroles y las ensaladas con todo. Y más cosas. Como no puede ser menos, se deja acompañar por Folerpa, una gata adorable (¿quién se deja acompañar por quién?) y tiene un hermoso blog, Once upon a midnight dreary, cuyo título ya es en sí toda una declaración de intenciones. Debería decir más bien tenía, porque desde el infausto día en que partió nos dejó huérfanos de esas entradas impagables a que nos tenía acostumbrados.

Además de todo lo dicho, rumores bien fundados afirman que Meryone goza del trato con un siniestro Golem que malvive en una de las más inmundas callejas de la judería de Praga y responde por el inquietante nombre de Byron. Al parecer esta criatura le procura donceles libidinosos y yogures exóticos, así como toda clase de chucherías.

Meryone tuvo parte importantísima en la primera época de este espacio. A ella debemos el fervor por las doncellas prerrafaelistas, el expresionismo, la poesía de Panero, los sueños de Odilon Redon y las zoologías apócrifas. Tantas cosas. Ella nos arrastró a Facebook (sí, incluso yo estuve en Facebook) y nos inició en los misterios de una cosa llamada Tumblr. Luego cometió el error imperdonable de entregarse a Twitter. Nadie es perfecto. Pero ya lo decían Les Luthiers: Quien conociera a María amaría a María.

Pues eso. Que Meryone ha vuelto. 

sábado, 16 de febrero de 2013

FEBRUARIUS

Pintura mural, Villa de los Misterios (Pompeya)

Tantos besos sonámbulos
quido abrazo fundido en mentiras
fechadas en febreroayer hoy jame huir
que el crepúsculo me mata
sin sentir sin ternura

martes, 12 de febrero de 2013

ME BURLARÍA DEL MITO DE LA CAVERNA SI TUVIERA TIEMPO


"Faune dévoilant une femme" (Pablo Picasso)


Si fueras capaz de separar la paja de los sueños
de subir la falda de la hetaira babilónica
entre suspiros
conteniendo la respiración
(ya sabemos que te turban las pulseras
en sus dulces tobillos)
si fueras capaz de confesar lo mucho que duele
cerrar los portones del alba
con mano temblorosa
mientras gritas
estoy solo cabrones
dejad de lanzar campanas al vuelo
en los cielos morados vigilantes
si fueras capaz de acabar
la secuencia lógica
que rehuye la tormenta
o la cambia por unos corazones de papel
perfumados
perfumados de ella
perfumados de su sexo
y de ella
si fueras capaz de no ser capaz
entonces
no sabría cómo debo llamarte

lunes, 11 de febrero de 2013

SIC TRANSIT GLORIA MUNDI Y ESO

"Estudio sobre el retrato del Papa Inocencio X de Velázquez"
(Francis Bacon)


Yo también quiero renunciar. En latín, obviamente.

domingo, 10 de febrero de 2013

ELLA DIJO YO QUE TÚ ME DARÍA POR DEFENESTRADO

"Le tunnel" (Paul Delvaux)


Y no ser
elipses
pirámides truncadas
hipotenusas maledicentes
insidiosos triángulos
no ser
nada que tenga forma
memoria
algo parecido a la lógica
joder
a la mierda los axiomas
certezas
las meras hipótesis de trabajo
todo o sea nada
y menos aún
que todo

(...)
¿o fui yo quien lo dijo?

miércoles, 6 de febrero de 2013

lunes, 4 de febrero de 2013

CÓMO SALIR AIROSAMENTE DE LA VIDA DE OTROS

"Dante en el exilio" (autor anónimo)


Si has optado por hacer una salida triunfal, asegúrate de no cerrar la puerta hasta encontrarte al otro lado.

Nunca te marches de la vida de alguien dejando en su casa un piano de cola.

No tiene nada de malo amar a un cretino: lo hacen todas las mujeres interesantes.

Cuando la vi por primera vez, sonaba el concierto número 2 de Rachmaninov. ¿Por qué ahora me injuria con esas atroces cancioncillas de moda?

Los científicos reducen el amor a simples reacciones químicas. ¿Cómo explicar entonces el aspecto platónico de una relación? Como cuando no podemos dejar de arrancarnos la ropa.

Es cosa probada que no existe el olvido. Procura no olvidarlo.

domingo, 3 de febrero de 2013

EXCEPTO NADA

"Richard, Duke of Gloucester, and the Lady Anne"
(Edwin Austin Abbey)


Al otro lado. Ese frío es ajeno, pienso. Prestado en el cénit turbio de la madrugada. Está fuera. Todo está al otro lado. Tú. Imaginé un laberinto. Sus infinitas galerías conducían a ninguna parte. La melancolía puede ser tan bonita, decías. Lo es. Y adictiva como tu boca. Pensaba en los dos reyes y en sus dos laberintos. Borges. Nadie podría imaginar laberinto más perverso: la infinitud expresada en una fatigosa e informe eternidad de arena. Todo eso está al otro lado. Todo lo que existe queda al otro lado. Excepto nada.

sábado, 2 de febrero de 2013

EL SUEÑO DE LAS MANZANAS

"El hijo del hombre" (René Magritte)


GACELA DE LA MUERTE OSCURA

Quiero dormir el sueño de las manzanas
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

No quiero que me repitan que los muertos no pierden la sangre;
que la boca podrida sigue pidiendo agua.
No quiero enterarme de los martirios que da la hierba,
ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.

Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que haya un establo de oro en mis labios;
que soy un pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.

Cúbreme por la aurora con un velo,
porque me arrojará puñados de hormigas,
y moja con agua dura mis zapatos
para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
para aprender un llanto que me limpie de tierra;
porque quiero vivir con aquel niño oscuro
que quería cortarse el corazón en alta mar.

De Diván del Tamarit, Federico García Lorca


Es febrero. La vida se insinúa, se despereza. Lorca en las sendas que acuchillan el corazón de la Vega granadina. ¿Cabe pensar un título más hermoso para un libro? Diván del Tamarit. No, no cabe. Ahí laten el perfume, la melancolía, la refinada sensualidad, la luz, las tinieblas. Clasicismo y orientalismo se cortejan, se enredan, copulan misteriosamente. Es febrero. Eres febrero.