viernes, 23 de agosto de 2013

CONJETURAS Y UN DRAMA ISABELINO

Egon Schiele


Se acaban las palabras piensan y los sombreros de copa las farolas que anunciaban misterio en el atardecer infame de los arrabales se acaban ellos desde la comisura de los labios y la blusa que se confunde también con olvidadas razones y quién sabe si otros nombres pero no lo que decía es que se acaba todo en esas coordenadas y a esa hora y así lo gritan los cocodrilos desde púdicas aceras con sonrisa ambigua y porte señorial y ya nadie duda nadie salvo acaso la protagonista de un drama isabelino que colecciona melancólicos cadáveres diseccionados de monstruos apócrifos o sea suspiros nunca pronunciados o sea puñales exquisitamente perfumados

8 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Buen final! Bicos a moreas(¿o mareas?)

MTeresa dijo...

Es un gustazo pasear por tu sitio,
feliz fin de semana

HADA dijo...

me gusta la forma de conjugar -"Isabelino"

alalai cánfora sandra dijo...

o sea una oleada de palabras que nos inundan de inquietud y profunda belleza, bajo tus aguas, o sea en tu prosa, cualquier inundación es buena.

me encanta, y más cuando cada imagen va golpeando al lector que como si fuera un rompeolas y prescindes de la coma reservándola para otras calmas.




Miss Carrousel dijo...

Genial.

lunáticasuicida dijo...

Todo es efímero. (Y menos mal).

Eva Loureiro Vilarelhe dijo...

Exquisitamente perfumados esos puñales... me encanta Schiele, por cierto :)
¡Besos de sábado!

Juan Antonio B. dijo...

Dagas perfumadas y peligrosísimas, querida Eva. Yo también adoro la obra de este decadente al que cualquier pensamiento único tildará de enfermo y morboso, pero que lleva más allá si cabe las perversidades de Klimt.

Besos después de (otra) tormenta.