sábado, 2 de febrero de 2013

EL SUEÑO DE LAS MANZANAS

"El hijo del hombre" (René Magritte)


GACELA DE LA MUERTE OSCURA

Quiero dormir el sueño de las manzanas
alejarme del tumulto de los cementerios.
Quiero dormir el sueño de aquel niño
que quería cortarse el corazón en alta mar.

No quiero que me repitan que los muertos no pierden la sangre;
que la boca podrida sigue pidiendo agua.
No quiero enterarme de los martirios que da la hierba,
ni de la luna con boca de serpiente
que trabaja antes del amanecer.

Quiero dormir un rato,
un rato, un minuto, un siglo;
pero que todos sepan que no he muerto;
que haya un establo de oro en mis labios;
que soy un pequeño amigo del viento Oeste;
que soy la sombra inmensa de mis lágrimas.

Cúbreme por la aurora con un velo,
porque me arrojará puñados de hormigas,
y moja con agua dura mis zapatos
para que resbale la pinza de su alacrán.

Porque quiero dormir el sueño de las manzanas
para aprender un llanto que me limpie de tierra;
porque quiero vivir con aquel niño oscuro
que quería cortarse el corazón en alta mar.

De Diván del Tamarit, Federico García Lorca


Es febrero. La vida se insinúa, se despereza. Lorca en las sendas que acuchillan el corazón de la Vega granadina. ¿Cabe pensar un título más hermoso para un libro? Diván del Tamarit. No, no cabe. Ahí laten el perfume, la melancolía, la refinada sensualidad, la luz, las tinieblas. Clasicismo y orientalismo se cortejan, se enredan, copulan misteriosamente. Es febrero. Eres febrero.

6 comentarios:

xiana dijo...

Qué bonito, Juan A.

Odio Febrero. Es lo que hay. por ese motivo yo también quiero dormir un rato, un minuto... no sé. Pero un mes.

Verónica C. dijo...

Lorca.
Sobra todo lo que se pueda decir.
Enorme.

Susan Urich dijo...

Ahhh el sueño de las manzanas. Qué preciosidad.

ReltiH dijo...

TEXTO MAGISTRAL!!! GRACIAS POR COMPARTIR. UN PLACER VISITAR SU ESPACIO.
UN ABRAZO

María Eva Ruiz dijo...

Magnífico Lorca.

Llega Febrero y con él los nuevos brotes de los árboles que nos hablan de la promesa de una nueva primavera.


Un abrazo grande,

Eva.

muesli. dijo...

momento en el que ojeando un libro aparece una de las imágenes que has publicado

e irremediablemente me acuerdo de ti