miércoles, 9 de enero de 2013

SIENTO DECÍRTELO, AMOR, PERO NUNCA ESTAMOS A SALVO

"Ixion enchainé dans le Tartare" (Alexandre Denis Abel de Pujol)


Nunca estamos a salvo:
lo proclaman ebrios caballos de ajedrez
desde lo más negro de las simas de tus ojos.
Oyes gemidos como ausencias.
Sabes que nunca
o siempre
(pero nunca)
gritan orgasmos oxidados
al filo del misterio.

Morirás mañana
pero habrás envenenado mi sexo
con mentiras,
qué importa,
habrás perturbado mi corazón
con insomnios letales,
duros,
pero habré bebido
de cada hendidura de tu cuerpo
luz cegadora,
locura,
antes de romperme
para siempre.

13 comentarios:

Magda Robles dijo...

Por ciertos venenos... bien merece perder la vida.

Amanecer Nocturno dijo...

Si me aseguras que me rompo loca, me rompo ya mismo.

Qué romántico-tóxico. Me encanta.

María Eva Ruiz dijo...

El amor es veneno y a su vez filtro de vida.

Un abrazo grande,

Eva.

Pat.mm dijo...

Socorro!!! Juan Antonio... Conténte!!!
La imagen es muy dura. Tortura hasta la muerte.

No, no la comparto.

Gozo para vivir, proclamo!!
Besos,

Nuria dijo...

Beber de todas sus hendiduras... qué bello.
Hay cosas por las que merece la pena romperse. Permanecer entera sin sentir eso no vale la pena.
Besos.

Le.chatnoir dijo...

Que maravilla!!! todo, todo y todo! el texto, la imagen...todo me ha encantado! ;)

Besos.

lunáticasuicida dijo...

Qué maravilla.

Setefilla Almenara J. dijo...

Uff...la última adversativa...J. Antonio, el delirio total e irremediable, me estrujó el corazón.

Besos admirados

Mayte dijo...

No hay nada mejor que un veneno en pequeñas dosis, estar a salvo es para los que todo temen ;)

Un beso enorme!

tierramojada dijo...

O para nunca.
Según se mire.

Con cada poema que leo me sorprendes más. Haces unas metáforas maravillosas.


Un abrazo.

Verónica C. dijo...

Nunca estamos a salvo, de venenos, mentiras y roturas.
Pero aún así, ¿merece la pena que el latido quede resonando como un eco en la memoria?

Besos

Galia B. dijo...

Sí, es bonito poder decir que por ciertas sensaciones merece la pena romperse, oxidarse, envenenarse y acuchillarse, pero cuando estás tan dolorido sólo esperas pasar página y no volver a pasar por nada parecido.

Hermosas palabras ls tuyas, desbordas intensidad. Besos.

Claudia AB dijo...

La belleza de la passión no está en su fuerza si no más bien en su ceguera. Bello!