martes, 6 de noviembre de 2012

TRISTIA

"Nude" (Georges Spencer Watson)


Dime tan solo si la forma puede ser inocente
tus ojos ingenuos de niña sorprendida 
flores carnívoras tu sexo
tigres dormidos tus senos
maleficio herrumbroso tu vientre
serpientes que danzan sobre mi tumba
sí justo sobre lo que ya no seré
mi sombra una tarde de noviembre
nuestras manos perdidas
sin rumbo
pálido sol
niña dormida bajo un sauce
ajena
fría

10 comentarios:

Amanecer Nocturno dijo...

Muerta hasta lo que nosotros sabemos, pues la ingenuidad se pierde pronto.

Muy pálido.
Un beso.

alalai cánfora sandra dijo...

"sí justo sobre lo que ya no seré" genial!

Hay amores que no están hechos para vivir, sino para ser.

Un beso!

Capitán Placenta dijo...

Qué tan...
Me perdí en el sí con tilde.
Pálido por fuera.
Besines

Verónica C. dijo...

Hay inocencias que devoran.
Entonces despiertan, se vuelven frías y esperan ausentes en apariencia.

Muy hermoso, Juan Antonio, un beso

Marisa dijo...

La frialdad de la palidez tiene una sombra demasiado alargada donde reposa el fuego de flores carnívoras y el gélido desengaño.
Sombra espléndidamente proyectada en esos versos.

Un abrazo.

Gala dijo...

La imagen lo dice todo. Justo lo que ya no seremos.
El tiempo todo lo arrasa, desde la ingenuidad hasta el tono del cuerpo.

Besos mediterráneos.

g dijo...

Mas la inocencia persiste, pese al tiempo transcurrido. Y delata formas y maneras, perceptibles sólo por el ojo adulador que no se cansa de mirarnos. Entonces la frialdad y la distancia de marchitan y volvemos a recuperar el calor en el tacto y el rubor en las mejillas.

K. Diminutayazul dijo...

Ojalá un pellizco de eso que fuimos no se fuera del todo. A pesar de ir convirtiéndonos en animales salvajes con el tiempo...

Juan Antonio dijo...

Y yo digo no, la forma nunca es inocente. Escribes pálido, convexo, flor carnívora, escribes dulzura, estertor, agonía, o no escribes. Simplemente dejas que tus pupilas se hagan oscuridad, lujuria. Y yo digo que nada de eso es inocente. O eso quiero pensar.

Mayte dijo...

La inocencia vestida de deseo.

Beso.