martes, 21 de agosto de 2012

LUNA CRECIENTE

"La meditazione" (Francesco Paolo Hayez)


No hablo del cuarto creciente. Propiamente aún no lo es. Me refiero al tercer o cuarto día de la luna nueva, cuando se hace visible en el cielo una línea curva delicada y misteriosa. Contempladla con serenidad si podéis. Olvidad por un momento todo. Percibid su desgarradora belleza como una cuchillada dulcísima. Lo demás se os manifestará por añadidura.

9 comentarios:

Vera Eikon dijo...

Sí, sé de lo que hablas. Es como un arco que dispara una flecha de amor. Esa luna se clava en el corazón. Beso

Verónica C. dijo...

Lo hice.
Me cautivó.
Me late.

Besos

chatnoir dijo...

Pues encuentro que es más misteriosa cuando es decreciente...llámame quisquillosa! :D

Bisious!

i*- La que canta con Lobos dijo...

La media luna siempre tan enigmática y conspiradora. Besos!

Mayte dijo...

Y por añadidura, llegan tus palabras...se asientan profundas.

Besos.

Laira dijo...

Exacto, observar la luna te llena de misterio, tomar la luna en lugar del sol... ella ha sido testigo de mil sucesos...arropada en la noche y la oscuridad.
Besos.

(* dijo...

Siempre me gustó ese hilo de luna, creo que incluso más que la perfecta redondez de una llena. Tiene tanto que decirnos...

Gala dijo...

Si, la verdad es que cuando empieza a dibujarse esa finísima curva es cuanto más misteriosa parece.
Verla desde el campo, donde ninguna luz la oscurece y el cielo es completamente negro, sólo iluminado por los puntos estelares es un paisaje difícil de igualar.

Besitos mediterráneos.

Setefilla Almenara J. dijo...

Qué hermosa apertura hacia la contemplación; yo busco la luna a menudo, confieso.Ha sido un placer.

Saludos

Sete