miércoles, 11 de abril de 2012

...

Louis Treserras



Resta el silencio
las olas quedan tan lejos
en mañanas inciertas
adioses
estruendo de besos
a primera sangre
ven o vete
no tenemos tiempo
ni siquiera nos quedará París
sólo
el silencio

41 comentarios:

Señorita Demakrada dijo...

y con eso basta

Gala dijo...

A veces es mejor que sólo quede silencio, antes que rencor o rabia.
Cuando el amor se acaba es importante tomar decisiones, aunque duelan, mejor no sufrir demasiado tiempo, porque el tiempo es un bien demasiado preciado, y los sentimientos muy valiosos para destrozarlos.

Genial tu poema.

Besitos mediterráneos.

MORGANA dijo...

Al menos quedó el silencio.Otras veces no queda nada.
Mi beso.

Abismo dijo...

Si no hay tiempo habrá que quemar segundo como se merece...

Besos abisales

Verónica C. dijo...

Si ya no queda ni París, al menos queda el silencio con su enorme poder abarcando las dimensiones insoldables que nos componen.
Es bueno entregarse a el y a la poesía.

Besos

Eurice dijo...

Me gusta mucho. :)

Amanecer Nocturno dijo...

El silencio también puede ser maravilloso.
“… ¿no odias eso? Los silencios incómodos ¿porqué tenemos que hablar de idioteces para sentirnos cómodos? Así es como sabes que encontraste a alguien especial. Cuando te puedes callar un jodido minuto y estar en silencio… “

Mía Wallace

Alba Flores Robla dijo...

París es un fake y no tiene ojos.

Nana dijo...

Bonito. Más aún cuando no queda tiempo.

Fabiana Andrea Molina dijo...

"Ven o vete"
Me dieron ganas de gritárselo al mundo!!! :S

Besos!!
Fabi

Laura Uve dijo...

Siempre que oigo en un poema... silencio, pienso en este tema del pasado...

http://www.youtube.com/watch?v=gFLOM67cfKc&feature=related

Espero que no te moleste que te lo enlace...

El silencio me encanta... el de tu poema es presagio de desamor y es duro.... qué bonito poema... y que hermosa obra para ilustrarlo.

Un beso..... y silencio...

i*- La que canta con Lobos dijo...

el estruendo de los besos en silencio :) precioso!

María Eva dijo...

Juan Antonio, este poema me inspira un amor prohibido, donde solo les queda el silencio y esos amaneceres inciertos. Me gustó mucho.

Un saludo,

María Eva.

MORGANA dijo...

Al menos queda el silencio....espero que salga el comentario.
Mi beso.

MORGANA dijo...

Parece que salió.
Más besos.

Aan dijo...

Ven y vete, mejor. Pensativa, como la joven del cuadro.

joaquin dijo...

el silencio queda tan lejos como las olas de París

Humberto Dib dijo...

Juan Antonio:
Llegué hasta aquí a través de uno de los tantos amigos en común. Leí un par de entradas y me gustaron. ¡Cuántos blogs interesantes hay!
Con tu permiso, me quedo.
Un saludo.
HD

hécuba dijo...

A mí el silencio siempre me ha gustado.

Marisa dijo...

El silencio es la sombra alargada que queda detrás del adiós. No solo hay que saber oírlo sino también escucharlo.
Bello, Juan Antonio.

Un saludo.

vera eikon dijo...

Me encanta ese estruendo de besos a primera sangre. Toda la carne del alma en los labios desde el minuto uno. Yo es que soy muy pendenciera, muy capa y espada. Muy de citarme a las doces delante del convento de las carmelitas descalzas....Bicos, a moreas(ja)

Juan Antonio dijo...

Vera, eso pone cantidad. Lo de la pendencia a medianoche ante el convento de las Carmelitas Descalzas. Mon dieu. A moreas, sí. Jajaja.

María dijo...

El silencio... ese que habla desde su melodía y que no calla desde su paz.

Un beso.

María dijo...

El silencio... ese que habla desde su melodía y que no calla desde su paz.

Un beso.

Anouk A. dijo...

Me gusta esa sangre de la primavera, tan transparente, tan niña
en tu poema
y me gusta mucho Louis Treserras

un beso :)

Kenza dijo...

Tu as raison Juan Antonio, même pas besoin de titre...
Je te souhaite un excellent week-end cher amigo

SMSC dijo...

Buuuaf, que pedazo de poema. Es tuyo?
Te admiro entonces, admiro a la gente que logra hacer algo así :)

Anne Shirley dijo...

Hola! Gracias por tu visita. Bellos versos. Me gustó mucho la entrada de Hylas and the nymphs; amo a Waterhouse!

Anne Shirley dijo...

Estás seguro que John Collier tiene una versión de The Lady of Shalott? o te referías a la trilogía de Waterhouse. Me estoy volviendo loca buscando la primera opción =D

Juan Antonio dijo...

Lo siento, Anne, quise referirme a su Lady Godiva. Tienes que conocerla. Si no, te enamorará a primera sangre y para siempre.

Anne Shirley dijo...

Sí, a ésta sí la conozco, y tienes mucha razón, es bellísima! Tiene mucha fuerza, y creo que con su expresión representa muy bien su espíritu de lucha. Hermosa obra. Gracias por la aclaración, Juan Antonio!

La Perfida Canalla dijo...

Me ha encantado

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

La Perfida Canalla dijo...

Me ha encantado

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

Jess dijo...

Silencio, eso es lo que necesito.

Anne Shirley dijo...

Espero no llegar tarde respecto de la respuesta.
Brevemente la historia es así: Lancelot se había alejado de su reino porque por ese entonces los rumores de sus encuentros con la reina se vuelto muy fuertes, y él, para protegerla, se fue. Éste cae en el reino de Astolat. El señor de estas tierras tiene un hijo y una hermosa hija llamada Elaine. En esos días se iba a realizar un torneo de justas en su reino y estaba invitado Arturo y su gente. El día de las justas Lancelot decide participar pero disfrazado para que no lo reconociesen los suyos. Elaine, que ya estaba súper enamorada de él, le pide si por favor no puede usar una prenda suya de color rojo y vivos dorados. Él siempre usaba uno blanco y plata de Ginebra, pero como estaba de incógnito accede. En las justas cae herido. Elaine lo cuida y le pide o ser su esposa o su amante. Él se niega a ambos pedidos pues no puede amar a nadie más, él ya entregó su corazón. Se cura, vuelve a Camelot, discute con Ginebra que sabía que él había usado la prenda de otra dama. Por su parte Elaine escribe una carta a su padre que se morirá de amor, y que, una vez que la encuentre muerta, la coloque en una barca con una carta a su amado. El padre lleva a cabo su pedido y, cuando la corriente lleva la barca a Camelot, Elaine es encontrada allí, y cuando Ginebra lee la carta y se entera de la fidelidad de Lancelot, se reconcilian.
Otra versión de esta dama es la de Tennyson, La dama de Shalott. La anterior, la de Malory, es medieval, muy anterior. Espero te guste.

campoazul dijo...

Hay silencios que dicen mas que las palabras, se sienten... se saborean mil veces como los estruendos de besos.

Besitos.

Juan Antonio dijo...

No llegas tarde. Más bien lo hago yo. No la recordaba con detalle. Una historia deliciosa.

Gracias, Anne. Gracias a todos por vuestros comentarios.

Towanda dijo...

No, Juan Antonio, pase lo que pase siempre nos quedará París...
Ya nos hicieron dejar de creer en los Reyes Magos y en el ratoncito Pérez pero... París ¡no!, por ahí no paso.
Un abrazo.

xiana dijo...

Ven, siempre ven.

Besos estruendosos.

g dijo...

Pero el encierro de esas mañanas bien vale un imperio, el de los sentidos, sin otra cosa a considerar, y menos el adiós.

g dijo...

Pero el encierro de esas mañanas bien vale un imperio, el de los sentidos, sin otra cosa a considerar, y menos el adiós.