domingo, 11 de diciembre de 2011

NOTICIAS DE UN NÁUFRAGO

"Gran desnudo" (Amedeo Modigliani)

Te alegrará saber, querida, que te he olvidado. No ha sido fácil, lo admito. Dolía a ratos y siempre, siempre en los balcones azules del alba. Pero voilà: todo pasa y todo queda, y lo tuyo, querida, era pasar.

Te doy las gracias por tu piel perfumada hasta el delirio. Es grato descifrar la pasión en una pupila alerta. También te agradezco eso. Y algunas palabras que sabías susurrar en momentos dichosos. Lo demás... no sé si había más. Tú sabes. He olvidado.


12 comentarios:

Mayte dijo...

Incluso en el no olvido se deja de recordar.

Un beso, grande.

BaBel dijo...

ains...

Kenza dijo...

Je te souhaite une très belle semaine Juan Antonio!

Laura Uve dijo...

Nunca es fácil olvidar..., pero qué bálsamo cuando se logra por fin...

Me encanta Modigliani y ese desnudo es hermoso.

Un abrazo!!

M.Flores dijo...

Un desvanecimiento lo tiene cualquiera, el paisaje hizo todo lo demás.
Hermoso texto para las horas perdidas.

vera eikon dijo...

Aunque de vez en cuando en el tacto se podrá oler el perfume de esa piel.... Lo bueno será que ya no duele. Lo mejor de haber olvidado a alguien ha de ser el hecho de poder recordarlo sin más. Un texto muy delicado. Beso

Belén dijo...

dime en qué lugares sigue siendo septiembre... los necesito!

Neuriwoman. dijo...

El secreto debe estar en la catarsis, recordar para poder olvidar lo que quedaba prendido en la mente.

Saludos.

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Bueno, al menos y a pesar del olvido, aún te quedan un par de hermosos recuerdos, querido Juan Antonio.

Muy bello tu poema en prosa, amigo mío, Poeta.

Besos y a ser muy feliz, mi niño.

elena clásica dijo...

"¿Lo demás? No sé si había más".
Esto es una despedida en prosa poética, como dice Mayte Dalianegra, y lo demás es ruido.

El dolor de lo vivido es muy vívido, si me permites el juego de palabras, es algo así como un objeto de decoración que todavía se ve desde cerca, se contempla, se le rodea con la vista e incluso con el cuerpo entero, pareces dibujar en un jarrón antiquísimo una escena de muerte y estremecimiento que contgian profundamente a quien lo observa, pero se diferencian ahora aquel que sufría en el relieve y el que ahora se contempla a sí mismo.

Salir del amor, como quien atraviesa un paso angosto en el mar, lleno de torbellinos y de marejadas, uno teme perderse en el delirio. A pesar del tránsito, el viaje ha llegado a buen puerto, "le gustará saberlo" o quizás no tanto, pero ahora ya estás en tierra firme.

Tu texto me ha hecho emocionarme y me ha hecho viajar hasta "La carta de una desconocida" de Stefan Zweig, viva en el recuerdo y también hasta un poema de Cortázar:

"Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti."

Un momento en el que el pasado y el futuro confluyen, esto es lo que he sentido con tu carta-poema en prosa.

Tremenda y preciosa.

Un abrazo, querido Juan Antonio.

La Perfida Canalla dijo...

Una carta preciosa...

Por cierto soy Pérfida
Un saludo coleguita

Colombe dijo...

Qué difícil es olvidar, pero el tiempo lo cura todo. Es preciosa esta poesía.