martes, 4 de octubre de 2011

LA NOSTALGIA

"En la cocina" (Antonio López)


He vuelto al lugar, jardín vacío, deshabitado,
donde la vida no contaba,
donde una piedra que resbalara de mi mano
nunca tocaría fondo.

Veloces en el cielo, aturdidos,
se alejan los pájaros de aquella tarde,
nube que pasa pero queda gozosa en la memoria.

Sí, la memoria. Ahí queda prendido el milagro,
ahí las altas aves en su cielo justo,
ahí mi vida y la vuestra, y ninguna.

La nostalgia puede estar en tocar una bisagra oxidada,
en reconocer la humilde asimetría que aviva un recuerdo;
la nostalgia puede latir silenciosa
en cualquier rincón polvoriento y angosto.

9 comentarios:

MagaRl dijo...

A otra cocina ya vacía de olores y pucheros me han llevado tus palabras. Maldita, bendita nostalgia que resucita instantes...

M.Flores dijo...

Al despertar reconocí el lugar,mi lugar, pues estaba en mi cuarto y en mi cama y mi cuerpo todavía algo adormecido, estaba satisfecho y henchido de nostalgia.

Hermosos versos, J. Antonio. ¿Quizás empiezas a soltar el dolor y a reconstruir?

Saludos, desde la sierra.

Mayte dijo...

La asímetría que aviva un recuerdo entre tus palabras es contundente.

;)

Gabriela Amorós dijo...

Siempre he creído que la nostalgia es la ostentación del recuerdo, con la mirada hecha sin carne, exenta de retina y de su velo confuso por las apariencias.
"La nostalgia puede estar en tocar una bisagra oxidada,en reconocer la humilde asimetría que aviva un recuerdo;la nostalgia puede latir silenciosaen cualquier rincón polvoriento y angosto." Es verdad y lo proclamas preciosamente, implacablemente...

Un abrazo

BaBel dijo...

*.*

Princesa Nadie dijo...

Me gusta mucho el cuadro,no lo conocía .
La cocina es un lugar muy nostálgico para mí,recuerdo mi niñez y a mi abuela cocinando...
Sentir nostalgia significa que se han vivido momentos felices,soy muy nostálgica y deseo seguir siéndolo ,querrá decir que he sido feliz
Un Abrazo

Mayte_DALIANEGRA dijo...

la nostalgia nos consume en esas horas en que la tarde cae a plomo embestida por el toro de la noche, cuando las risas se tornan vago recuerdo y los aromas de otros cuerpos, casi olvidados, nos recuerdan que seguimos vivos, vivos y solos...

Índigo dijo...

En la oda a la nostalgia no faltan aparejos ni sobran huellas, ni herrumbres, ni dedos, ni olores. ¿Pero cuando la nostalgia nos llama dónde quedamos nosotros, nuestros colores, nuestros sabores? ¿En la cocina o en el espejo convexo donde ya no nos vemos?

calmA dijo...

La memoria JA, esa que quisiera yo arrancarme de cuajo, porque hace latir, bombea todo el sistema circular, genial este texto, una pasada... y como siempre, lo "visual"... a tono.

Beso