viernes, 17 de junio de 2011

ORACIÓN


"Le manteau legendaire" (Léon-François Comerre)


Déjame apurar este hediondo cáliz
hasta la raíz más amarga
mientras alguien murmura una oración.
—¿Eres tú, el elegido, el innombrable,
o tan sólo el ruido de mis propios pasos?—

Hágase la luz torrencial
—¿hay alguien ahí?, me pareció oír ruido—,
sea el día de la ira
y cúmplanse las sombrías premoniciones
al pie de los altares.

Que estoy aquí para algo,
es general opinión
—por favor, ¿quién está al mando?—.
No hay que olvidar que hasta aquí me empujaron
sin saber desde lo oscuro.

Por eso, déjame apurar este caliz
que desde siglos me aguarda.
Déjame, no temas.
—¿Te has ido ya, amor,
todo ha acabado?—

10 comentarios:

Mayte dijo...

Me encanta ...tengo por ahí una oración ...muy en este estilo, de mis favoritos tuyos sin duda el día de hoy.

Bikiño pa ti.

Gabriela Amorós dijo...

Bajo un misticismo aciago se oculta una declaración de amor apocalíptica, el encuentro de la carne condenada a sucumbir a su propio deseo para morir en la consumación.

(Me fascina la ambiguedad o las diversas lecturas que puede tener el poema)

Un abrazo


Gabriela

Juan Antonio dijo...

Quiero verla, Matrioska. Besos.

Querida Gabriela... bueno, ya te lo dije, tú me fascinas. Un abrazo.

AnabelLee dijo...

Bonito espacio tienes Juan Antonio, te felicito!
Un beso desde Bs.As.

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Hola, Juan Antonio, mi niño, disculpa mis ausencias, me cuesta retomar el ritmo con tantos quehaceres domésticos.

Tu poema es de una profundidad abisal, hay veces en que la vida nos obliga a tomar decisiones drásticas, incluso aquéllas que nos inducen a perderla...

Te comprendo, cariño, yo también he pasado por lo mismo.

Pero recuerda que tras la tormenta siempre sobreviene la calma y que no hay mal que mil años dure. Yo ahora he vuelto a lo conocido, me he reencontrado con el único amor al que reconozco como tal y ambos nos hemos prometido una vida nueva lejos del caos y el dolor. Tengo fe en el futuro, quisiera extenderte mi fe en tu futuro también como quien ondea una bandera blanca.

Recibe un caluroso abrazo y ten fe en ti mismo, tesoro, porque aún queda la esperanza en la Caja de Pandora.

Kenza dijo...

Bonjour Juan Antonio,
En ce dimanche 19 juin, je viens te souhaiter une bonne fête des pères!
Gros bisous et agréable soirée

Juan Antonio dijo...

Muchas gracias, AnabelLee. Tu blog me impresionó gratamente. Besos.

Dalianegra, espero que la felicidad sea intensa y duradera. Te envío un abrazo fuerte.

Oh, merci, ma Kenza. Tu es si gentil... Je t'embrasse.

Índigo dijo...

Esta entrada me hace pensar en los humanos y los perros: cuando observo a los animales a mi alrededor, me pregunto por qué los humanos nos aferramos a la melancolía, nos fundimos en el caliz de lo aciago, olvidándonos de abrazar, aunque sea como cachorros viejos, la luz, la flor, el fuego. ¿Puede el recuerdo del fuego quemarnos tanto que ya no podamos renacer de nuestras cenizas?

Juan Antonio dijo...

Difícil cuestión la que planteas, Índigo. Pudiera ser que las cenizas abrasaran aún nuestras manos y nuestra memoria.

Lunática (R.) dijo...

Es una sed de siglos... Sabes que me gusta.
Besos húmedos