martes, 14 de junio de 2011

EL MAESTRO EN SU LABERINTO


Jorge Luis Borges


Fue un 14 de junio del año 1986. Jorge Luis Borges moría en su querida ciudad de Ginebra. Tallados en su tosco túmulo, resuenan acentos ásperos de guerreros del norte. Casi oculta, una emotiva e improbable dedicatoria firmada por la protagonista de su único relato amoroso: Ulrica.

Doy gracias por los labios que no he besado, había dicho el maestro, por las ciudades que no he visto. También consignó: Ts'ui Pên diría una vez: Me retiro a escribir un libro. Y otra: Me retiro a construir un laberinto. Todos imaginaron dos obras; nadie pensó que libro y laberinto eran un solo objeto...

En un volumen publicado en 1980 que lleva por título Siete noches se recogen las conferencias leídas por Borges tres años antes en el Coliseo de Buenos Aires. Sólo me detendré en dos fragmentos significativos:

Yo diría que tengo dos pesadillas que pueden llegar a confundirse. Tengo la pesadilla del laberinto y esto se debe, en parte, a un grabado en acero que vi en un libro francés cuando era chico. En ese grabado estaban las siete maravillas del mundo y entre ellas el laberinto de Creta... Yo creía (o creo ahora haber creído) cuando era chico, que si tuviera una lupa lo suficientemente fuerte podría ver, mirar por una de las grietas del grabado, al Minotauro en el terrible centro del laberinto.

Mi otra pesadilla es la del espejo. No son distintas, ya que bastan dos espejos opuestos para construir un laberinto... Siempre sueño con laberintos o con espejos. En el sueño del espejo aparece otra visión, otro terror de mis noches, que es la idea de las máscaras. Siempre las máscaras me dieron miedo...

8 comentarios:

Índigo dijo...

Esperaba la llegada de Borges hoy a tu laberinto y aquí está, su laberinto y el tuyo fundidos/ confundidos. Un abrazo, sin máscaras y, si puede ser, sin laberintos, al menos, sin laberintos entarabincuntinculados, esos que veíamos en el cielo, de niños.

M.Flores dijo...

Genial Borges. Genial tú, por recordarme unos textos que me vienen ni al pelo. Eres autentico.

Gabriela Amorós dijo...

Agradecida me voy hoy de tu espacio, Juan Antonio, creo que te hablé de mi devoción por ÉL.
Hay otro de sus delirios, a parte del laberinto y el espejo que tal vez me obsesione y es el tema del "fantasma borgiano" ( con poderosas referencias en gran parte de su obra) Seguro que lo conoces.

Un placer venir a visitarte.

Un abrazo.

Gabriela

MarianGardi dijo...

Muy interesante una vez más.
Saludos y gracias por llegar

Juan Antonio dijo...

Excelente observación, Gabriela. El placer es mío al encontrarte. Abrazos.

Índigo, sin máscaras, sin laberintos, sin espejos. Pero, ¿es posible)

Maribel... Un besazo.

Saludos, Marian.

Gracias por compartir la pasión por el maestro de las letras.

Ábradas dijo...

Borges, teseico Juan Antonio, es un visionario, ciego, como buen escrutador del porvenir que lee en su presente. Máscaras, laberintos y espejos... La vida misma: soñada desde la vigilia, kafkiana y terriblemente real, calderonianamente.
Gracias por regalarnos este espacio en el que encontrarnos en los otros, fuera, por unos momentos, de nuestro laberinto.

Pura Vida dijo...

Gracias, gracias, gracias. Mil gracias.

Juan Antonio dijo...

Gracias, Ábradas. Es un placer. Bienvenido.

Pura Vida, qué sorpresa. Ya sé quién eres. Beso grande.