jueves, 7 de enero de 2010

TORMENTA IMPERFECTA

"La cueva de las ninfas de la tormenta" (Edward John Poynter)


Tiembla apenas un verbo
en el epicentro de la tormenta
y tú no me tocas,
tú que podrías, que puedes, que anhelas.

15 comentarios:

carmensabes dijo...

Por eso se desea tanto... se queman las ganas.

Un besín.

Carol Bret dijo...

El enigma de tus versos da lugar a la interpretación, así que ahí va la mía:

el verbo que tiembla soy yo (o cualquiera)
la tormenta es la vida
y ese tú, que no me tocas, es todo lo que esa vida no me puede dar, los anhelos imposibles junto a la confianza en su posibilidad, que permite al verbo seguir significando y temblando hasta el final en medio de la tormenta.

Me pillas hoy recién salida de unas lecturas un tanto oscurantistas, ya ves.
Pero eso es lo bueno en tus versos, se dejan vestir y desnudar al antojo del ojo que los mira ;)

Salud, amigo granaíno.

Abismo dijo...

Querer y no llegar a nuestro deseo...aún teniendolo cerca...

Besos desde el abismo

Meryone dijo...

creo que nadna vuelve a imaginarnos

a los dos a la vez, en pack

deberías sentirte orgulloso de mí e imaginar por qué. también deberías mandar mail

besos. con mocos y demás delicatessen catarrales

Sureña dijo...

Es su anhelo entonces el que tiembla por no tocar...
En medio de la tormenta y de la calma.

Besos.

Juan Antonio dijo...

Carmen, la realidad y el deseo... Cernuda en bronce y alma. Besos.

Querida Carol, diseccionas estas palabras y les das un sentido y una plenitud de la que carecían hasta que tú llegaste. Miedo me das. Salud, meiguiña.

El deseo se lanza en pos de los abismos. Besos para ti también.

Meryone, ay, siempre Nadna. ¿En pack? Jajaja, ¿no será en tetrabrik? Besos.

Querida Sureña, tú sientas cátedra. Lo sabes, ¿verdad? Besos.

pati dijo...

De ahí su imperfección: No te toca.

Un beso :)

Juan Antonio dijo...

Pati... cómo eres. Un besazo.

Erato dijo...

Ays, Cernuda, ese verbo y el deseo que se ha quedado entre tus palabras, mojando esos cuerpos tras la tormenta...Bellísimo cada vez que nos cuentas.Suspendida me quedé en todo eso esta mañana de domingo.Un abrazo,amigo

Juan Antonio dijo...

Ni siquiera la copiosa nevada que ha nos ha vestido toda de blanco a Granada esta tarde desdibuja ese anhelo.

Un abrazo, amiga Erato.

añil dijo...

Que anhelo dejar de poder, dejar de querer.

Precioso.

Besos

Mayte dijo...

Y sin embargo..se siente, como se siente!

Bikiños.

Sibila dijo...

El arriesgarse también tiene sus recompensas, pero ¿qué sería entonces de ése temblor del anhelo, de ese brillo de la duda?

Todo sería más sencillo si todos fuésemos simplemente a por lo que deseamos, pero también mucho más prosaico, más deslucido, ¿no crees? Y nos perderíamos sentimientos así, y palabras como éstas.

Un saludo.

Juan Antonio dijo...

Gracias, Añil. Besos.

La tormenta se hace sentir, Mayte. Un abrazo.

Y perderíamos tu serena palabra, amiga Sibila. Un beso.

Sureña dijo...

Cómo eres tú... ;)