sábado, 12 de septiembre de 2009

CLÍMAX


"Ariadna" (John William Waterhouse)


Un cuerpo no pregunta
en el borroso instante del éxtasis.

Sólo sabe que unos labios entreabiertos
rozan, besan, muerden,
beben urgente vida y muerte
en lo que podría ser el último minuto del mundo.

Manzanas como sexos ofrecidos;
áncoras fatigadas por el óxido
en vientres de plomo líquido;
senos hambrientos mendigando besos;
muslos tensos como invisibles lazos;
lenguas ávidas de caricias
en los laberintos de la madrugada.

Y el veneno que destilan los labios,
todos los deliciosos venenos
que destila un cuerpo
en el borroso instante del éxtasis.

Luego, la nada.

17 comentarios:

Silvia_D dijo...

De ese veneno... quiero yo, dos tazas :D

Nefer dijo...

Luego la nada? mmm, no puede ser que después del éxtasis venga la nada, viene la calma reposada recogida en un tierno abrazo...

Precioso, casi orgásmico este poema.

Besillos

Juan Antonio dijo...

Silvia, sírvete cuanto gustes. Y puedes repetir... Besos.

¿Casí, Nefer? Mmmm... me preocupa. Besos.

Orologiaio dijo...

La nada, sí, pero con un denso poso...

Carol Bret dijo...

Siempre el deseo, siempre la ilusión de apurar el instante que se agota y, al final, la nada hasta el siguiente deseo.

La felicidad es el deseo de repetir, como diría Milan Kundera.

¿Yo también puedo repetir?

Bicos grandes.

Sureña dijo...

Después de ese todo que otorga el veneno saboreado, la nada es el mejor escenario.

Besos :)

Neli dijo...

No sé si se podría decir más alto, no sé si más claro, pero no se podría decir de una manera más hermosa.
Tus letras son como hilos de oro que van tejiendo en nuestra mente y nos llevan hasta donde tu quieres llevarnos.
Precioso, sencillamente precioso.
Solo le pongo un pero....¿Después "nada"? ¿has dicho "nada"?
No, querido, después TODO, la plenitud es completa.

Besos.

Silencios dijo...

Amigo dulce veneno entre la lujuria y la pasión.
No preguntaré .... o ¿si?

Mis besos

Juan Antonio dijo...

Todos los venenos tienen sus posos. Saludos, Orologiaio.

Tú más que nadie, Carol. Porque imagino que debes ser metafísica en el amor. Repite infinitas veces ese encuentro con la nada. Biquiños.

La nada como escenario... Tenía que ser Sureña. Pero un escenario de color azul índigo. ¿Estás de acuerdo, Ana? Un beso.

Todo, nada... ¿Acaso hay alguna diferencia, Neli? Dos besos.

Por supuesto, deberías preguntar. Siempre. Un beso, Silencios.

AAN dijo...

Y qué bien huele la nada después del todo...

Bohemia dijo...

luego la nada o en según que casos...un cigarrito...

:o)

Meryone dijo...

yo también quiero uno de esos. más de uno. quiero muchos

la vida cobra sentido en los orgasmos

besos

Juan Antonio dijo...

Un indefinible olor a tierra mojada, Amapola Nocturna. Un abrazo.

Según, Bohemia. Besos.

Claro, Meryone. Todo cobra sentido entonces. O lo parece al menos. un beso.

Anónimo dijo...

Juan Antonio, te puse ayer en un comentario que este poema debería considerarse maravilla del mundo. Pero no le daría a algún sitio y no aparece. Pues eso, que ni las cataratas, ni las pirámides, ni nada... pueden hacerle sombra. Qué maravilla!

Claro

Paprika Jonhson dijo...

la nada.... y resulta que es imposible atrapar la primavera con un corsé rojo... en este blog se respira una época bellísima que me encanta.

Juan Antonio dijo...

Gracias, Claro. Francamente excesivo, pero gracias. Besos.

Paprika, una época sin tiempo, gris como el olvido. Un beso.

Setefilla Almenara J. dijo...


Clímax, titulas.Un poema escrito desde el animal que eres, desde el primitivo instinto. Y destinado a ser leído también desde el animal que soy.
En el trayecto, son todo formas sensuales.

Sete