lunes, 24 de agosto de 2009

MEMORIA DE LA PIEL

"Desnudo" (Ramón Casas i Carbó)


La piel es como seda, ardiente y fría,
estremecida por la fiebre en las horas del crepúsculo.

En ella están inscritas todas las historias de amor,
todas las historias de desamor,
el deleite, la pasión, la furia,
la infinita levedad de la ternura.

Su geografía, como una vieja amante,
guarda memoria de todos los misterios,
de todos los gozos y epifanías
que alguna vez turbaron su existencia
y la arrebataron a océanos de anhelos innombrables.

20 comentarios:

Orologiaio dijo...

Me has dejado... con la piel a flor de ídem.

:)

Silvia_D dijo...

La piel no olvida...
Precioso escrito y cuadro.

Agua dijo...

La piel es el lienzo en el que se pintan nuestras vivencias, nuestras tristezas, alegrias, pasiones y traiciones. Muy bonitas palabras para un día como hoy... besos!

Nébula dijo...

quien fuera serpiente
para mudar la piel
cuando la memoria duele

.*

Lucía Corujo dijo...

Cada cuerpo encierra los secretos de la persona que con él se viste.
Muy bonito texto y muy bonito el comentario de Nébula.
Un abrazo

gloria dijo...

No se nombre pero existe, ese recuerdo que va impregnando nuestro cuerpo, esas huellas imborrables de nuestra vida que sólo alguien con tu sensibilidad es capaz de leer con tanta belleza.
Duro, melancólico, lleno de verdad y precioso, sobre todo precioso.
Gracias por esta memoria en tierras del olvido.
Un abrazo.

Nefer dijo...

La piel es el mapa de nuestros recuerdos, de nuestras sensaciones.. precioso texto J.A me has dejado la piel erizada.

Besillos

Neli dijo...

"en ella está inscrita......la infinita levedad de la ternura"

Hermosa manera de describir algo mas allá de lo tangible. El sentimiento toma forma y se hace piel, en ella está escrito todo y nunca se borrará.

Me ha gustado.
Un beso.

Juan Antonio dijo...

Gracias, Orologiaio.

No olvida, no. Silvia, gracias una vez más. Un beso.

Tú lo has dicho mucho mejor que yo, querida Agua. Besos.

Nébula... me has dejado literalmente sin palabras. Duele la memoria, ya lo creo. Pero esa imagen... Eso también es muy tú. Un beso y un fuerte abrazo.

Lucía, gracias. Nébula siempre nos deja en suspenso. Besos.

Gloria, me encanta verte por aquí. Tus versos sí que son preciosos. Gracias de todo corazón, amiga.

Mi querida Nefer... tú... tú siempre, cariño. Besillos.

Gracias, Neli. Bienvenida a este laberinto donde habita el olvido. Besos.

Sibila dijo...

Precioso. Es estupendo encontrarse algo así al regreso.

Aunque no puedo dejar de pensar, que la piel también guarda el recuerdo de todos los sinsabores y dolores...

Y como hace tiempo que no digo nada, y a modo de curiosidad, ¿sabías que hay cuatro tipos de signos corporales? Están los estáticos (forma), los rápidos (expresiones), los lentos (arrugas, bolsas, bultos...), y los artificiales (cosméticos). La mayoría de ellos pueden servir, a diferente escala, para interpretar emociones. ;)

erato dijo...

¡Qué bonito cuentas esa memoria imborrable del amor sobre ese traje incambiable que todos llevamos y que es la piel! Me ha encantado. Un beso

Juan Antonio dijo...

Bienvenida de nuevo, amiga Sibila. Abrazos.

Porque no podemos cambiar la piel. Un beso, Erato.

Nadna dijo...

Lo que escribe Ossip es realmente fascinante, te lo recomiendo encarecidamente (y de verdad nada tiene que ver que sea mi amigo)

Babbilonia dijo...

Cuanta sensibilidad plasma en tus letras. Afortunada la musa que te inspira.

Besos

Juan Antonio dijo...

Gracias por la recomendación, Nadna.

Amiga Babbilonia, la fortuna es cambiante como la luna.

Besos.

AAN dijo...

La memoria de la piel... Sus huellas no se van nunca.

Besito

Juan Antonio dijo...

Nunca, Amapola Nocturna.

Besos.

Anónimo dijo...

Cuando leo tus poemas, me doy cuenta de que lo tuyo sí es realmente poesía. Quien tuviera tu don! Es un lujo y un placer poder leerlos.

Claro

Paprika Jonhson dijo...

heromos el titulo... y qué bonita resulta ser la piel cuando recuerda trazos de una historia mal contada.

Juan Antonio dijo...

Era la piel quien recordaba, quien hablaba. Un beso, Claro.

Pero siempre contamos mal las historias, amiga Paprika. O las reelaboramos. Porque necesitamos dar sentido a cosas que a veces no parecen tenerlo. Besos.