viernes, 22 de mayo de 2009

PUDO SER AYER

"Las bodas de Psique" (Edward Burne-Jones)


Los pétalos se habían detenido en el aire sin llegar a rozar sus senos. Sintió vértigo. ¿Era un final después de todo?
—Si no fuera absurdo, diría que ya recuerdo haberte visto marchar.
—Acaso lo hice en sueños.
Miríadas de corpúsculos dorados, luminosos, danzaban sobre unos labios entreabiertos.
—Tengo sed. De tus besos de amarga madreselva. De tus manos que dibujan misterios. De tu vida. De tu muerte. Tengo tanta sed.
Ella es ella y es otra. Todos los nombres se confunden en un nombre extraño, ajeno.
—No quiero que me dejes nunca.
—Nunca —repite el eco en la estancia vacía.
Los pétalos caen uno a uno, lentos, sobre su cuerpo ebrio de deseo.

22 comentarios:

Nefer dijo...

El ayer siempre vuelve y termina por quedarse... en realidad nunca se fue.

Preciosas las miríadas de sensaciones que despierta este texto.

Besillos.

Nébula dijo...

esa sed es una enfermedad .*

Nébula dijo...

crónica .*

Sorti dijo...

Qué bonitas palabras nos devuelven a veces los ecos...
Hoy me he perdido entre tus páginas (he entrado por otras puertas y he visto más allá de las palabras. Me haces sentir bien.

Orologiaio dijo...

La historia se repite siempre... pero con matices.

Accimuttt dijo...

Esa arabesca sed, ávida por saciarse y que no se colma nunca, nunca.

Es sed de amar y ser amado hasta morir ¿o me equivoco? Dime que sí y sabré la verdad... Creo...

Besos y muchos abrazos.

Agua dijo...

Preciosa esa conjunción de muchos yo's en ella misma. Mas que una conversacion entre dos persoana refleja un duelo interno, en ella misma, ella y sus otros yo... y su deseo que la nubla. Un beso y buen fin de semana!

Juan Antonio dijo...

Nefer... ¿Por qué adivinas lo que yo no he escrito? Eso no debería estar permitido. Tu comentario es hoy especial para mí. Bueno, de hecho siempre lo son. Gracias. Un beso, mi niña.

Y una enfermedad tan dulce, ¿verdad, Nébula? Besos.

Amiga Sorti, cuánto tiempo. Me alegra mucho volver a encontrarte. Sé bienvenida. Un beso.

Con matices, sí. Saludos.

Y aun más allá de la muerte, Accimuttt. Sé que sabrás. Besos.

Querida Agua, no sabes hasta qué punto estás en lo cierto. Un beso.

Meryone dijo...

si alguien me dice que no quiere que le deje nunca, salgo corriendo

salgo corriendo cuando me dicen cosas menos terroríficas, en realidad

besos

Juan Antonio dijo...

Jajaja, Meryone, te ha faltado decir que, al lado de esas terroríficas palabras, "La noche de los muertos vivientes" es una comedia amable de la factoría Disney.

Besos.

Sibila dijo...

"—No quiero que me dejes nunca.

—Nunca —repite el eco en la estancia vacía."

Perfecto. Redondo. Esas dos líneas son un relato en sí mismo. Y no se agotan. Qué bello.

Un saludo,
Sibila.

Mj dijo...

Quizá, pero no fue ayer, es hoy, ahora, sólo instantes que permanecen...Lo dijo el eco y el silencio, y el vacío...Soledad...Bello nombre.

Besos, al Sur cada vez más cerca.

Meryone dijo...

pues te vas a reír, pero lo he dicho alguna vez

sabría reaccionar mucho mejor ante una invasión zombie (demasiadas películas toda la vida) de lo que reacciono ante esas cosas

qué le vamos a hacer? hay que quererme igual...

besos

Agua dijo...

Hola Jose Antonio, pues si que estan habilitados los comentarios de mi ultimo post...pero no se, creo que estos dias no esta funcionando muy fina la pagina de blogger...mmm...spero q te haya gustado mi oda a paris! :-) un beso

Juan Antonio dijo...

En efecto, amiga Sibila, esas dos frases son una historia en sí misma. Besos.

Voces como brisas del Sur en tu voz siempre sugerente. Gracias, Mj.

Meryone, sé que los zombis te parecen tiernos y adorables. Como ese monstruo que devora a los excursionistas sin dejar de ser entrañable. ¿Te tomaste algo a mi salud? Jajaja. Besos.

Juan Antonio dijo...

Me encantó tu entrada, Agua. Ah, París... Esos puentes bajo los que anida la nostalgia, ese cielo gris pizarra, esos bulevares que invitan a redescubrir las caricias. Ay.

Volviendo a aterrizar, no podía abrir la edición de comentarios. Incluso se abría la entrada anterior. Misterios de la informática. Luego lo intento de nuevo.

Besos. Feliz domingo.

Meryone dijo...

mientras no se acabó la cerveza, bebí a la salud de todo aquel que se me ocurriera

los zombies son lo más adorable que existe. y eso que yo siempre he sido de vampiros

claro que quiero adoptar a michi panero. jo. golem puede resucitar muertos?? porfa...

besos

Meryone dijo...

las pestañas negras molan. si detrás hay ojos negros, mejor

jo

Jesús Lens dijo...

Puro minimalismo zen. Impresionante

Juan Antonio dijo...

Lo dicho, Meryone, me asustas más y más. Aunque coincido contigo en que los zombies no dejan de ser entrañables. A su manera, sí.

Esas pestañas y esos ojos negros... Pero no por eso debes hacerte siempre las fotos en blanco y negro, ¿eh? Besos.

Gracias, Jesús. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Con mi cuaje habitual se me pasó comentar este post. Me encantan estos relatos tuyos con tanto ingenio, de diálogo aparentemente sin sentido pero llenos de él.

Buen día!

Claro

Juan Antonio dijo...

Gracias, Claro.

Un besazo, primor.