martes, 7 de abril de 2009

DEL OLVIDO

"Melancolía" (Edvard Munch)


El olvido es también una marea
que dolorosa gime en su universo:
tristísimo canto sin consuelo
condenado a una eternidad salina y silenciosa.

Se agita el vaivén de las ondas
en un profundo misterio cristalino,
y crece el sonido en su alta torre,
faro lejano acaso adivinado.

Se crece la marea, aún más se crece,
como se crece el engendro de una espantosa pesadilla,
y con ella el silencio.
Ya no hay faro, ya no hay luz
en ese océano de sepulcrales algas.

Cuánto duele recordar lo que no se sabe,
rememorar la forma de algo que ya nunca hemos de ver.
Cuánto duele el silencio,
cuánto el olvido.

22 comentarios:

Anónimo dijo...

Jodido olvido... Es bellísimo.
Rigoletto

Nébula dijo...

Olvido, marea que nos mece en su canto cruel.
¿Y si nos olvidara nuestro olvido?
Entonces no habría ni un segundo de piedad en el aire.


.*

Agua dijo...

Hola Juan Antonio! bellisimo poema...estamos todos atormentados con el olvido ultimamente, porque sera? la primavera que nos tiene alterados supongo...

Nos duelen los ojos por el olvido que se ha apoderado de los pensamientos del que ya no piensa en nosotros. Y a nosotros? que nos duele? nos duele el recuerdo que no consigue ser olvidado...

Muchos besos!

añil dijo...

Creo que el olvido es la verdadera muerte, del que olvida y del olvidado.

Precioso escrito el de hoy.

Besos

Nefer dijo...

Pues sí, sí duele olvidar, y más cuando tienes que hacerlo a la fuerza.

Besillos.

Meryone dijo...

castelao es adorable también. claro

Accimuttt dijo...

Se puede medir el dolor del silencio, el del olvido... Como tú yo lo midiera antes en mareas, ahora, la metrica se vuelve escrupulosa y cual sastre, corto por lo sano, después recoso el insalvable roto y me olvido de todo, hasta el siguiente remendón.

Desgarrador poema compañero.
Besos y abrazos.

Carol Bret dijo...

Qué hermoso.

Y aún queda el consuelo de pensar que, a veces, el olvido duele menos que su ausencia.

Un abrazo.

AAN dijo...

Doloroso y necesario a la vez. Bendito y maldito al mismo tiempo... ¿Dónde habita el olvido?

Gracias, de nuevo, por el premio.

Besito grande

Suri, l'apprendista dijo...

Precioso canto, Juan Antonio. Melancolía... de aquello que no está, que se ha ido sin dejarnos su sello y sin acompañarse de nuestro afecto... sin invocar al recuerdo...

Con tu permiso, dejo aquí el poema de Manuel Machado (de mismo título), también emocionante:

Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno…
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan… Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía… Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.

Un gran abrazo, amigo.

Juan Antonio dijo...

Jodido, Rigoletto.

De nuevo la crueldad, Nébula. ¿Viste un lobo solitario en un bosque irreal? Besitos.

Del olvido y otros tormentos, querida Agua. Besos.

A la muerte se llega sin recuerdos, creo. Las aguas del olvido. Gracias, Añil. Un beso.

¿A la fuerza, Nefer? Yo creo que el olvido es una opción, un ejercicio deliberado. Sólo olvida quien quiere, o mejor, quien puede. No sé. Besos.

Mery... grande ese Castelao. Y no era de hielo, seguro. Ay. Besitos.

Elisa, ya te dije ayer que diseccionas muy bien. Y sin anestesia ni nada. Besos, compañera.

Me has dejado cavilando, amiga Carol. Un beso grande. (¿También compartes antigua capital de la cristiandad con Mery? Afortunadas.)

Te echaba de menos, AAN. Me faltan actualizaciones. Besitos.

Gracias por esos versos del "hermano". Abrazos, Suri.

Saludos a todos.

Lía Vega Erao dijo...

El olvido es el recuerdo vago y vacío...

Poeta... se me erizó el vello. Precioso...

Besos Nazaríes.

Babbilonia dijo...

Verdaderamente el olvido es muy doloroso, sobre todo cuando se trata de un olvido no borrado de nuestra memoria.

Un abrazo

Juan Antonio dijo...

¿Melancólica tú, Lía? Eso es grave. Mucho. Besos.

Creo que tienes razón, Babbilonia. El olvido no implica necesariamente la aniquilación del recuerdo. Por cierto, descubro cosas muy interesantes en tu blog. Un beso.

Meryone dijo...

el olvido realmente no existe

o está lleno de memoria, como decía benedetti

besos

Juan Antonio dijo...

Mery, llegas al fin con Benedetti y, claro, me destrozas. No podía ser de otro modo. Pero se te perdona por ser tú.

Besitos.

Carol Bret dijo...

Hola Juan Antonio,pues sí, Meryone y yo cohabitamos Compostela y más de una vez hemos cohabitado la cafetería de la facultad y alguna que otra cenorra ;)

Juan Antonio dijo...

Suena bien, Carol.

Besos.

Anónimo dijo...

Preciosos versos.

El olvido es puñetero, pero q bien escribe.

Besos,

Claro

Juan Antonio dijo...

Algo me va enseñando, Claro.

Gracias. Besos.

Anónimo dijo...

¿Y que fue de las bondades del olvido?
Esas que permiten volver a confiar sin rencores...
Esas que diluyen la amargura en la nada...
Esas que hacen posible dibujar una sonrisa ante un leve recuerdo...
Esas, que disculpan los errores...

Al fin de cuentas es tan humano errar como olvidar...
si, tambien seguir recordando,pero por favor, solo lo bueno.
Saludos.

Juan Antonio dijo...

Sin duda faltaba ese punto de vista, Anónimo. Muy acertado. El perdón también es una forma de olvido. La más dulce.

Saludos.