domingo, 15 de marzo de 2009

UNA VEZ FUI NIÑO

Para Nefer, estos retazos recuperados del laberinto de mis olvidos








Lo confieso. Para qué negar lo evidente. Una vez fui niño. Incluso yo. Cielos. Pero hace ya tanto de eso... tanto, que nada recuerdo. Sólo que reconozco esa mirada triste, eso sí. Más de una vez he buscado allá en lo hondo, he intentado inútilmente encontrar lo que pudiera quedar de ese niño todavía, hoy, en lo más profundo de esa mirada punzante, casi dolorosa.

Nada he hallado. Bueno, algo sí. Esa mirada mía vive hoy en otros ojos que contemplan también el mundo. Es tan misterioso el olvido...

Como puede apreciarse, en mi más tierna infancia deseaba ardientemente ser piel roja. Mi sueño duró apenas un par de años. Mis padres, con la mejor intención sin duda (no puedo culparlos por eso), me hicieron cambiar el hacha de guerra, el carcaj y las flechas por los libros. Fue duro al principio. Hasta que descubrí que en la literatura cabían todos los sueños. Incluso los que nunca nos atreveremos a confesar a nadie.

Sí, lo de la mejilla derecha es una herida. Era travieso. Bueno, digámoslo sin pudor: era un niño muy travieso. Luego ya no. Es opinión comúnmente aceptada que en la actualidad me rodea un halo de santidad. O casi.

14 comentarios:

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Pues hay un gran parecido en la cara, sobre todo en la tercera foto. Como yo también fui niños, a las 4 de la tarde lanzaré el mío. Saludos, "niño".

Nefer dijo...

Mi muy querido J.A, no sabes cuánto me ha emocionado ver estas fotografías tuyas.. sí! tú también fuiste un niño, y guapísimo! en la primera foto estás precioso! tu mirada sigue intacta con el paso de los años, un poco triste, pero llena de inocencia y un tanto traviesa.

Me ha encantado sobre todo por regalarnos este pedacito de tí, creo que es la segunda vez, puede que la tercera, que nos descubres algo más profundo de tus olvidos.

Gracias por la dedicatoria y sumarte a esta iniciativa.

Besillos.

Meryone dijo...

jajajajaj

pues yo no. yo pasé directamente de ser angelical a monstruito y de ahí a adolescente. a adolescente pasé varias veces, claro

pero niña, niña de verdad, no. eso sí, llevaba gafas y mi madre me cepillaba el pelo (no entendía bien el concepto de "el pelo rizado, si lo cepillas, adquiere aspecto janis joplin"). de pronto descubrí las lentillas y la espuma y mi vida cambió

yo he abandonado el facebook, pero tú me has abandonado a mi... jo!

besos

Sureña dijo...

Mirada triste, pero preciosa.

Qué sabiduría la de tus padres :)

Un beso

Anónimo dijo...

Yo también fui niño una vez. Últimamente tengo que serlo a ratos, cunado entro con mis críos de cuatro años a enseñarles algo de inglés y tengo que ponerme a su nivel.
Saludos,
Rigoletto

Anónimo dijo...

Pues yo te sigo viendo la misma pinta. ¡No has cambiado tanto! Me han encantao.

Claro

Anónimo dijo...

¿"Incluso yo"?

Oh, gracias, ser superior, por confesarnos tu oscuro pasado humano.

Juan Antonio dijo...

Un abrazo, Gregorio.

Querida Nefer, gracias a ti por tus palabras y por tu amistad. Un beso, preciosa.

Meryone, jajaja, te creo. Y no te abandono, no. Besos.

Sabios, Sureña. Un beso.

Rigoletto, tengo que pasar por tu blog a ver esas fotos. Un abrazo.

Clarito, eres un encanto. Un beso.

Querido/a anónimo/a, gracias por lo de "ser superior". No lo soy, pero siempre agrada que te lo digan. Saludos.

MaRipOsiTa dijo...

malos todosss!!!

muy bonito juan antonio...

Juan Antonio dijo...

Gracias, Mariposita. Besos.

añil dijo...

Pues yo, por tal y como me comporto cada día, creo que aún soy niña. Menudo descubrimiento.

Saludos

Juan Antonio dijo...

Sé niña mientras puedas, amiga Añil. Hazme caso.

Un beso.

Anónimo dijo...

Yo era una de las niñas de la última fila, entonces te miraban con algo de lástima, se suponía que allí atrás solo estabamos los retrasados y sin embargo...yo era feliz, tenía todo un mundo por delante...Me has traído el recuerdo a pupitres pintados, babis de nailon y tinta en los dedos. Un abrazo.

Juan Antonio dijo...

Querida niñita, tú me has traído otros recuerdos igualmente dulces.

Gracias. Besos.