domingo, 8 de marzo de 2009

DE CINE (2)

EL NOMBRE DE LA ROSA
Jean-Jacques Annaud

Jean-Jacques Annaud dirigió en 1986 El nombre de la rosa, una interesante versión cinematográfica de la novela del mismo título escrita seis años antes por Umberto Eco. Sean Connery (fray Guillermo de Baskerville) y Christian Slater (el novicio Adso de Melk), protagonizan esta historia de detectives ambientada en una abadía benedictina situada en los Alpes italianos en pleno siglo XIV.

Debo confesar que casi siempre considero el cine como un arte menor. Y de eso tienen la culpa la multitud de ocasiones en que la adaptación cinematográfica de una obra literaria que amo me duele como una patada en salva sea la parte.

No es el caso de la película que comentamos. Por supuesto me parece inferior a la novela por la sobredimensión que se da al relato erótico-sentimental de la iniciación sexual del joven Adso, lamentablemente enganchado de una joven de muy buen ver a pesar de la mugre (y quizás tanto más a causa de la mugre), protagonizada por la sugerente Valentina Vargas. Pero lo cierto es que la ambientación está muy lograda y los caracteres muy conseguidos. Excelentes las creaciones del anciano bibliotecario ciego Jorge de Burgos, el terrible inquisidor Bernardo Gui, el inefable y místico Ubertino da Casale, el hereje Remigio da Varagine o el deforme Salvatore, cuya lengua es una mezcolanza de todas las lenguas.

La escena representa el apasionado debate entre el venerable Jorge y Guillermo de Baskerville acerca de un tratado sobre la risa supuestamente perteneciente a la Poética de Aristóteles y que, según el anciano, jamás fue escrito.

"Hace frío en el scriptorium, me duele el pulgar. Dejo este texto, no sé para quién, este texto, que ya no sé de qué habla: stat rosa pristina nomine, nomina nuda tenemus."

Hermoso final para un relato sorprendente. De la rosa al fin sólo queda el nombre desnudo.

8 comentarios:

Nefer dijo...

Una vez que veo una peli no me gusta leer el libro porque me condiciona y no me deja lugar a la imaginación.. la pelicula me parecio fantastica, imagino que el libro estara mejor, pero nunca lo sabre...

Besillos.

Beatriz dijo...

Tanto el libro, cómo despues la película me parecieron geniales. El "problema" de ver un libro que has leido en la pantalla es que el modo en que tú "das vida a los personajes, su entorno, e interpretas" todo lo que lees, no siempre coincide con el modo que tiene de interpretarlo el director de la pelicula, todo es cuestión de "relativizar" lo que estás viendo. Un saludo y gracias por la visita! Bea

Sureña dijo...

Pues fíjate que aún no la he visto... y eso que en muchas ocasiones he escuchado eso de que es el único caso en el que la película casi supera al libro :)

Besos

Carol Bret dijo...

Muy buenas obras las dos. Ver arder esa biblioteca es para ponerse a llorar y el maravilloso Guillermo detectivesco, sabio y carismático es ya toda una leyenda. Una joya la novela y una hermosa "traducción" la película.
Salud.

Anónimo dijo...

Leí la novela en su momento, vi la película y esta adaptación es de las pocas que están bien hechas, aunque, como dices, apenas cubre una mínima parte de todo el entramado argumental del libro.
Abrazos, poeta.
Rigoletto

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Vi la película y leí el libro. Salvo la descripción de la fachada que recuerdo que eran unas 20 o más páginas, una verdadera genialidad. Disfruté en ambos sentidos.

Accimuttt dijo...

Me gustaron ambos, libro como película, aunque siempre que veo una peli basada en un libro que ya he leido, prefiero éste último, aunque en este caso, los dos tienen su encanto, de sirena.
Sean Connery (me encanta este actor) borda el papel como Guillermo, como así el resto de actores.

Besos y abrazos.

Juan Antonio dijo...

Querida Nefer, no digas que nunca lo sabrás, primor. Tienes la vida entera por delante para descubrirlo. No te lo pierdas. Es una experiencia emocionante. Besos.

Beatriz, yo soy partidario de leer el libro primero y, luego, si no queda más remedio, ver la película. Un beso.

Te animo, Sureña, a ver la película. Y no me escucharás muchas veces decir esto. Un beso.

Totalmente de acuerdo, querida Carol. Salud.

Lo cierto, Rigoletto, es que la novela es mucho más rica en matices, dada además su considerable extensión. Un abrazo.

Yo también recuerdo la lectura de esta novela como una experiencia jubilosa. Saludos, Gregorio.

De acuerdo contigo, querida Accimuttt. Besos y abrazos.