jueves, 1 de enero de 2009

SENDAS DIVERGENTES

"El beso" (Henri de Toulouse-Lautrec)


Se habían dicho adiós con demasiada facilidad, pensó.

Cruzó una vez más la calle de siempre, pero ahora se le antojó diferente. Nada estaba en su sitio, nada era como recordaba. Los escaparates eran otros; otros los veladores de las terrazas. Hasta las doradas hojas de los plátanos parecían distintas y caían con mayor lentitud sobre la acera.

Miró hacia atrás. También ella le parecía otra. No tenía su pelo, ni sus ojos, ni sus labios. Ni siquiera lo miraba, o si lo hacía, parecía ver a través de él, como si fuera transparente. No, aquella no podía ser ella. De hecho, ni se inmutó cuando el automóvil impactó contra el cuerpo de aquel hombre, que tampoco parecía ahora el mismo de siempre.

35 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buen relato JA. Un final muy original. Y el cuadro que ofreces, no tiene desperdicio.

Besos,

Claro

utopía dijo...

"Ese hombre" era él mismo? (Salí ayer, perdona que esté espesa). Pero realmente necesito saber si el hombre atropellado es el narrador o un tercero.
pd. qué pasaba con la de Flaubert? Creo que no llegué a leer aquello.

Lia dijo...

Llego por primera vez a tu blog y parece q el destino o la suerte haya querido q escibieramos sobre algo parecido...sendas q tropezaron una vez en su día, sendas divergentes cuando se cansaron de dañarse de tanto tropezar...

Bonito blog.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Me gusta y mucho. Breve, intenso, impactante... Escribes muy bien.
Rigoletto

Juan Antonio dijo...

Claro, gracias. Ese Lautrec... Si es que mi progenitora se equivocó de época. O yo. Quién sabe.

Besos.

Bomarzo dijo...

Los que no nos hemos equivocado hemos sido nosotros al coincidir con gente como tú. Bello relato, amigo que no responde.

Juan Antonio dijo...

Querida Lía, había visitado alguna vez tu blog, a partir de algunos comentarios que leí en varios blogs amigos. Volveré en busca de esas coincidencias. Me inquietan. Tal vez nos conozcamos más de lo que imaginamos.

Gracias por venir. Un beso.

Juan Antonio dijo...

Bomarzo, lo siento, es que los excesos propios de estas fechas me tienen aún en estado catatónico. O casi. Perdona. Respondo. Y te deseo mucha felicidad en el nuevo año que (creo) acabamos de estrenar. Ya te digo que estoy espeso.

Un abrazo.

Juan Antonio dijo...

Querido Rigoletto, siempre tu mano amiga, siempre cercano. Te quiero, amigo.

Juan Antonio dijo...

Utopía. Me haces una pregunta muy difícil de responder. Aparentemente era el mismo. Pero desde el instante "demasiado fácil" en que se habían despedido, el universo era otro. Sendas divergentes les alejaban infinitamente. Por tanto, era y no era el mismo. ¿Era el narrador? Sí, creo que sí.

Respecto al asunto "Flaubert", reconozco, no sin vergüenza, que te reté a singular combate porque dijiste cosas irrepetibles de Emma B. en "Once upon a midgnightg dreary". Meryone me hizo ver que era un despropósito y me disculpé, aunque un poco resentido estoy, no creas.

Lo siento. Un beso de desagravio.

Lía Vega Erao dijo...

Lía, La lianta te dice, te comunica, te quiere expresar que no se si es por mi estado de ánimo pero me ha entristecido un poco el relato.

No quiero envejecer...

Besos nazaríes...

Sibila dijo...

Me encantan esos giros de la trama. :D

utopía dijo...

Acabo de echar un ojo a aquel comentario de las discordias; no lo había visto hasta ahora. De haberlo visto entonces habría estado encantada de entrar a debate. Bobary es un personaje muy bien construido y de haber participado yo misma en la ficción seguramente sería una amiga suya para darle consejos (aunque no me parece el tipo de persona humilde que acepta consejos). A ti te imagino sufriendo por su amor y sus traiciones como amante o como marido resignado. ¿Me equivoco?
(Puedes llevarme la contraria tanto como quieras, prometo no ofenderme)

utopía dijo...

En cuanto a tu relato...
Kafkiano. Me gusta mucho.

Juan Antonio dijo...

Lía Vega Erao (te llamo así para diferenciarte de la otra Lía que escribe más arriba), no vale ponerse tristes. ¿Y quién ha dicho que tú vas a envejecer? ¿Quién ha propalado semejante infundio? Que no me entere yo. Tú serás siempre la misma lianta llena de peligro que gana todas las batallas en el dédalo del Albaicín.

Un beso, primor.

Juan Antonio dijo...

Querida Utopía, me pido el papel de amante, si no hay inconveniente.

No, seguramente ella no habría seguido tus consejos. Padecía una rara enfermedad (digámoslo así) que hacía de ella un ser sin santo y seña. Utópica, al menos en el sentido etimológico del término.

Gracias. Yo tampoco me ofendo. Y me divierte que me lleven la contraria.

Besos.

pati dijo...

Yo siempre pensé que los adioses son demasiado difíciles...

Me ha encantado, Juan Antonio.
Yo sigo opinando que te van mucho este tipo de relatos ;)

Un beso, pero de hastaluegos :)

Juan Antonio dijo...

Querida amiga Sibila, son sinuosos, sí. En estos diálogos la realidad se distorsiona como en un espejo quebrado por un mal viento.

Gracias. Besos.

Juan Antonio dijo...

Pati, cuánta razón tienes. No hay nada más difícil que decir adiós.

Por supuesto, tus besos deben ser siempre de "hastamuypronto". Lo contrario sería demasiado cruel.

Hasta luego, preciosa. Besos de "hastaluego".

sky-walkyria dijo...

el beso intenso siempre es el primero
aunque parezca e ultimo

Nefer dijo...

Joer vaya final J.A impactante... cuentas tanto en tan poco...

Besillos.

Juan Antonio dijo...

Amiga Sky-walkyria, misteriosa afirmación. Sin duda verdadera.

Un beso y bienvenida.

Juan Antonio dijo...

Gracias, Nefer. Eres muy amable.

Besos.

Nébula dijo...

qué triste
qué real

Besos realistas .*

Juan Antonio dijo...

Sí, Nébula, la realidad adquiere a veces esos tonos neblinosos, grises. Es triste como un interminable día de lluvia.

Besos, querida niña.

Mj dijo...

Muy bueno tu microrrelato. Se antojan varias interpretaciones por su giro final tan "divergente". Me gustó, sí. Mucho.

Saludos sureños.

Juan Antonio dijo...

Siempre he preferido los finales abiertos, propicios a interpretaciones diversas. Eso permite al lector completar la historia desde su propia perspectiva.

Gracias, Mj. Besos.

Alfa79 dijo...

La divergencia en una mirada podría incluso, contener una posible amplificación del alma.

Todo es o nos parece igual hasta que, un día amanece diferente. Ni mejor ni peor, sólo diferente.

Salud y feliz año. Toni Sagrel.

Juan Antonio dijo...

Diferente, divergente, otro. Así me lo parece también a mí. Gracias, Alfa.

Saludos. Feliz año.

marta dijo...

¡Qué relato! Extraño, pero a la vez capacitado para sumir en la reflexión a quién lo lee.
Muy bueno :)

Juan Antonio dijo...

Gracias por tu comentario, Marta.

Un beso.

PEGASA dijo...

Pues vaya que si. Como te entiendo, pero es tonteria perder el tiempo con una persona que no nos quiere.
Y esto que te digo lo tendría que principalmente aplicarmelo a mi misma.
Pero es así por mucho que me duela. Bonito blog. Un beso desde Jaén.

Djuna dijo...

Maravilloso.

pd: uno trata de inventarse la fascinacion con palabras para un texto como este...
imposible!

Juan Antonio dijo...

PEGASA, gracias por tu comentario. Bienvenida. Un beso.

Bienvenida, Djuna. Me encantan tus palabras. Besos.

alerts dijo...
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