viernes, 16 de enero de 2009

MÚSICA CON HISTORIA (7)

ALESSANDRO MARCELLO
"Concierto para oboe y cuerda en re menor"
(Adagio)

Uno de los más populares conciertos para oboe, compuesto a comienzos del siglo XVIII por el veneciano Alessandro Marcello (1669-1747). Espíritu inquieto, matemático, filósofo, poeta, diplomático, músico... tocado por la mano de un ángel.

La difusión de este concierto se debió a la transcripción para clave realizada por Johann Sebastian Bach. Ya en el siglo XX, el segundo movimiento, Adagio, alcanzó gran popularidad gracias a su inclusión en la película Anónimo veneciano (1970).

Disfrútenlo en la plenitud de su asombrosa belleza.



12 comentarios:

utopía dijo...

Alessandro Marcello, tomo nota. Todo un paradigma del hombre renacentista en el XVIII, qué interesante.

Herodes de la Bética dijo...

Una verdadera belleza... Felicidades por tu maravilloso blog...

Nefer dijo...

Sí que es bello, sí.

Besillos

I. Sierra dijo...

Preciso, relajante, y bello.

Muchas gracias, besos!

Anónimo dijo...

Voy a oírlo ahora, que esta mañana a las 7 no era cosa de conectar altavoces. Me fío de tu criterio.
Abr5azos,
Rigoletto

Anónimo dijo...

¡¡¡Oído!!!! Una película (mayormente un cuento de amores) de los setetne nos hacía ver a un director de orquesta (creo que Gian Maria Volonté) que vuelve a Venecia para grabar un disco de música veneciana en una iglesia (por la acústica) y ver de nuevo a su ex-mujer (Bellísma y volcánica Florinda Bolkan), con la que se lía (yo también lo habría hecho).
¿Qué graban en la iglesia? Este adagio, jutamente.
Después el tío cuenta que se está muriendo y que ha querido verla por última vez y grabar su último trabajo en Venecia, una ciudad, como él mismo, eternamente agonizante.
Hala, a los videocluses: "Anónimo veneciano", se llamaba el engendro.
Bellísima. La he silbado millones de veces, pero sin saber qué era.
Rigoletto

Juan Antonio dijo...

Sí, interesante, Utopía.

Gracias, amigo Herodes. Es un placer recibirte. Un abrazo.

Gracias, Nefer. Besos.

Irene, deslumbrado me dejas muchas veces. Besos.

Querido Rigoletto, gracias por recordarnos la trama de "Anónimo veneciano". Yo también me habría liado una última vez. Y en Venecia. Y con la bellísima Florinda Bolkan. Cielos. Venecia bien vale un Finale Apassionato. Un abrazo.

Meryone dijo...

por qué mi cerebro no es capaz de asociar nombres a melodías? por qué soy tan increíblemente lerda para algunas cosas?

por qué?

cómo va mi golem a este lado de internet?

beso

Meryone dijo...

cómo hacéis para vivir sin jirafas??

Meryone dijo...

haces bien

buenas noches

yo hago lo propio

besos

xiana dijo...

Si en alguna ciudad se podía haber compuesto algo así, tenía que ser Venezia. La recuerdo como un sueño.

Hermoso.

Moitos bicos.

Juan Antonio dijo...

Claro, Xía. Tenía que ser Venecia. También la recuerdo con emoción. Volveremos, no?