domingo, 25 de enero de 2009

ESTATUA

"Ninfa durmiente" (Antonio Canova)

Si el ojo humano bastara
para retener las imágenes que habitan las estatuas,
hermosa sinfonía de mármol o alabastro,
gesta gloriosa de los siglos helada en pura forma;
si unos labios de carne mortales
pudieran aspirar el frío hálito de unos labios de piedra,
puerta de un intemporal enigma;
si una mano de hombre con sus días contados
pudiera rozar los dedos silenciosos labrados con esmero,
voluptuosa espiral de nervios exangües;
si a un sensible rostro, en fin,
le fuera concedido adivinar las líneas purísimas
de un bulto tan ciego como bello
creado por el sagaz artífice en un acto de delirio,
descubriríamos el oscuro perfume de las cosas,
de los objetos olvidados en los sótanos de la memoria.

20 comentarios:

Lía Vega Erao dijo...

Esta ninfa será ninfa para siempre, tiene lo que todo el mundo desea: la eterna juventud...

Precioso poema, poeta... te echo de menos...

Besos Nazaríes.

Anónimo dijo...

Si... somos puro condicional.
Rigoletto

PD. Yo insisto: necesitas publicar. Eres muy bueno.

MaRipOsiTa dijo...

Me parece realmente bonito tu poema Juan Antonio...y la escultura es maravillosa... La verdad, es que llego a la conclusión de que hay estatuas frías de mármol que transmiten más pasión y sentimiento que muchos humanos que conozco...¿Por qué? Porque en ellas el artista puso amor al hacerlas...y al final los sentimientos calan hasta en el más frío mármol...y si no ¿te acuerdas de la tumba de Julieta?...

MaRipOsiTa dijo...

Por cierto, besos para todos

Mariposita

utopía dijo...

Las imágenes que habitan las estatuas (como si su propia imagen contuviese su alma), sinfonía de mármol, besos de carne sobre la piedra, enigma intemporal...
Todo esto está en esa ninfa eternamente durmiente y para siempre inaccesible. Pero ¿cómo es posible que una obra humana sea más humana que la propia mano que le dio forma? ¿Cómo un objeto de mármol puede acceder a lugares que la voz humana no alcanza?
Magia, tal vez.
Creo que es evidente que me han encantado ;)
Salud, amigo.

Nébula dijo...

Porque la piedra está viva, y nosotros...tan sólo en ocasiones.


(Gracias por tus palabras amigo mío, sin saberlo me animas a seguir escribiendo y eso no tiene precio n_n)


Besos de piedra muy viva .^

Nefer dijo...

Las estatuas, las únicas que permanecen como vigilantes silentes del paso del tiempo.. si alguna pudiera hablar... hay veces que se nos escapa lo que nos quieren decir...

Precioso poema J.A, con esa sensibilidad que tienes que me encanta.

Besillos

Alfa79 dijo...

Hay estatuas y personas.

Existen las estatuas animadas y las personas inanimadas, casi inertes, casi estatuas.

Si has de apoyarte en una de ellas, recítale esas palabras que nunca fueron pronunciadas.

Salud. Toni Sagrel.

Juan Antonio dijo...

Pero no tiene vida, Lía. O acaso tiene la eternidad ante sí. No sé si eso es envidiable o pavoroso. También te echo de menos. Besos.

Amigo Rigoletto... puro condicional. Abrazos incondicionales.

Cómo olvidar la tumba de Julieta, querida Mariposita. El mármol puede cobrar vida, sí. Al menos una vez vi algo así. Besos.

Magia, delirio... Salud, Utopía. Sigamos creyendo que es posible el latido de la pasión en el corazón de la piedra. Besos.

Mi niñita perdida, mi Nébula... Un beso lleno de ternura para ti.

El lenguaje del mármol, su discurso elegante y apasionado. Gracias, Nefer. Sé que tú lees entre líneas y sabes tal vez más de mis poemas que yo mismo. Un beso, preciosa mía.

Alfa, lo intentaré, aunque nunca se sabe cómo puede reaccionar una estatua en un caso así. Salud.

Meryone dijo...

dos detalles

el pie

el paño

ay!

mi golem tiene mucho trabajo por delante...

Anónimo dijo...

El ojo no sé, pero menos mal que el corazón humano basta para retener las imágenes que habitan los poetas.

Juan Antonio, hay varias formas de empezar la mañana. Entre ellas, está la del té solitario y la del té con un poema como el tuyo impreso en papel. Sólo quería darte las gracias por hacer que mi desayuno sea estupendo.

Claro

P.D. qué grande este escultor.

Bomarzo dijo...

Ese condicional siempre presente...

Sibila dijo...

Cuidado con lo que deseas... No dudo que conozcas la preciosa leyenda de El Beso, de Bécquer, pero te refresco la memoria. ;)

http://www.vicentellop.com/TEXTOS/becquer-leyendas/13elbeso.htm

El Pinar dijo...

Precioso poema Juan A.
Cuando era pequeña pensaba que las estutuas tenían vida, pero se mantenían dormidas hasta que algo o alguien especial las despertara.

Un abrazo.

Juan Antonio dijo...

Mucho trabajo, mucha responsabilidad, querida Meryone. ¿De verdad confías en mí? Besos.

Claro, eres un encanto. Un besazo.

Siempre, Bomarzo. Afortunadamente.

Sí, conozco esos peligros, Sibila. Y demasiado bien además. Besos.

Qué bonito, Pinar. Yo también lo creía. Un beso.

Fraülein Lithium. dijo...

demasiado bello...
en verdad ha logrado emocionarme con sus bellas palabras...

la verdad me gustaría poder dar un mejor comentario... sin embargo, realmente creo que en estña ocación más palabras sobran...

Cordiales saludos...

;)

Anónimo dijo...

Ya le he visto el culillo a la estatua un montón de veces, lo cual no está nada mal, pues es bellísima, pero qu emejor escribías algo de lo tuyo, que hoy tocaban cuavesos. Cero en coducta. Como un caldero.
Rigoletto

Gara dijo...

Tus letras son bellisimas al igual q la estatua.

Pero no se...siempre me han dado algo de "miedo",el frio de ellas

Besos

Juan Antonio dijo...

Señorita Lithium, tus palabras son más elocuentes de lo que afirmas. Gracias. Un besazo.

Lo siento, querido Rigoletto. Ojalá sólo me hubiera olvidado de los cuaversos estos días. Ay. De todos modos, tengo que admitir que soy algo díscolo. Un abrazo.

La frialdad del mármol, el bronce, el alabastro... tal vez esconde un impulso apasionado que no es posible medir en grados Celsius. Gracias, Gara. Besos.

Setefilla Almenara J. dijo...

No sé...
No sé si más hermosa ella, tumbada, hierática; o ese poeta, cuya planta se alza admirada sobre este lecho de letras pulcras...

Me quedo con el segundo.Precioso de veras.

Saludos

Sete