domingo, 14 de diciembre de 2008

MÚSICA CON HISTORIA (4)

CAMILLE SAINT-SAËNS
"El cisne"

Además de una de las más destacadas figuras de la música francesa, Camille Saint-Saëns, nacido en el Barrio Latino de París en 1835, fue un espíritu inquieto y lleno de curiosidad por el mundo que le rodeaba. Gran viajero, interesado por la filosofía, la geología, la botánica, la astronomía, la matemática, la arqueología, escribió buen número de tratados sobre algunas de estas materias y partició en doctas discusiones con renombrados científicos del momento.

Un bello ejemplo de ese talante humanista e integrador, son los conciertos que Saint-Saëns programó coincidiendo con determinados acontecimientos astronómicos.

Tan importante como su aportación creativa fue su labor como pedagogo o su apoyo a las tendencias musicales que luchaban por abrirse camino en la Europa de las postrimerías del siglo XIX.

Niño prodigio, virtuoso, organista en la Madeleine, genial improvisador, Saint-Saëns suele ser etiquetado, no sin cierta mala intención, como "ecléctico" y "academicista", y lo es sin duda. Demasiado apasionado por la música para renunciar a ninguna tendencia, domina los aspectos y recursos técnicos con un innegable virtuosismo.

Murió en Argel en 1921. Trasladados sus restos a París, el día de Nochebuena se celebraron funerales de estado en la Madeleine. Dónde si no. Descansa en Montparnasse. ¿Puede pedirse más?

"El cisne" es una bellísima composición que forma parte de "El carnaval de los animales", compuesto en 1886. Pocas explicaciones precisa esta elegante, melancólica y dulcísima página que es, naturalmente, un adiós a la vida lleno de poesía y ternura.


17 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantan estos post tuyos, de carácter didáctico-enciclopédico. Nunca me había gustado demasiado Saint-Saens. Mucho trompeteo, ritmos muy facilones (pensaba yo). Tu explicación lo pone en valor.
Otra cosa: dicesn en el post anterior que esto era lo que escribías "cuando escribías". Los igues haciendo y como los grandes.
Rigoletto

Alfa79 dijo...

Camille, tras su atormentada vida se dedicó a viajar a lugares "distintos" y se aficionó al goce de todo tipo de animales.

Su música de corto recorrido es de una armonía emocionante.

La belleza sonora del violonchelo me ha llegado tan hondo, como esa poesía que te engancha a la vida (recordé a mi tía).

Un réquiem tan bello y sentido como "El Cant dels Ocells".

Salud. Alfa79 emocionado.

Lía Vega Erao dijo...

¿Qué decirte, poeta? Se me escapan los suspiros sin darme apenas cuenta de que salen de mi cuerpo... Melodía para asomarse a la ventana... melodía para que la lluvia recorra el rostro mientras paseas por esos suelos llenos de piedras....

Besos Nazaríes...

Nefer dijo...

Esta pieza es de una candidez que me evoca a un abrazo tierno y dulce... preciosísimo J.A

Besillos

Juan Antonio dijo...

Gracias, Rigoletto. Me ruborizo. Un abrazo.

Un personaje muy interesante este Saint-Saëns. Algunas de sus páginas son realmente emotivas. Gracias, amigo Alfa.

Ay, Lía, cuánta sensualidad cabe en unas palabras. Cuántos recuerdos en las piedras que alfombran tus calles.

Nefer, mi niña, ¿también tú lo has sentido así? Era en un lago suizo, el de Lucerna, ¿verdad? Y era una mañana de niebla e ilusiones. Un beso.

Lía Vega Erao dijo...

Mis calles que son tus calles...

Nébula dijo...

Bello .*

Jesús Lens dijo...

Un lujo, tu Blog. Lo que se aprende disfrutando. Deberían recetarlo en los Institutos

Juan Antonio dijo...

Lía, nuestras son, es cierto.

Nébula, juraría que ese asterisco tuyo es una estrellita de mar que me redimió en un reciente naufragio.

Jesús, no demos ideas a los pedagogos, jajajaja.

Besos y/o abrazos.

Meryone dijo...

esta sí que la conozco

y la recuerdo con unas diapositivas tan terroríficas del cole, que todavía tengo escalofríos

ay, catherine!

beso

Juan Antonio dijo...

Meryone, o Catherine, eres única. Capaz de romper el hechizo armónico de Saint-Saëns con ese recuerdo terrorífico del colegio. Imagino un cisne apocalíptico, mezcla de quimera e hipogrifo, con estética harrypotteriana.

Tienes que contarme eso.

maloles dijo...

Jajajajaja, yo con tener un techo para mí... ¿sola? Más o menos...

Muas!

Pinar dijo...

Felicidades por tu blog Juan,es la primera vez que entro aquí.
No sabía nada de este personaje.

Gracias

Anónimo dijo...

A propósito, ¿tú no tenías por ayer algo muy importante y nos ibas a avisar?
Rigoletto

Juan Antonio dijo...

Maloles, bienvenida. Besos.

Pinar, me alegra mucho tenerte por aquí. Es un placer. Gracias a ti. Saludos.

Rigoletto, se ha aplazado porque mi prologuista aún no ha concluido su trabajo. Descuida, que ya avisaré cuando tenga la fecha definitiva de la presentación. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Una maravilla. Me encanta esta pieza. Siempre me ha gustado la imagen del cisne y lo que evoca.

Claro

Juan Antonio dijo...

Es bella la leyenda del canto postrero del cisne. Aunque nada tenga que ver con la realidad, dejémonos fascinar por la evocación poética y mitológica.

Gracias, Claro. Besos.