viernes, 14 de noviembre de 2008

MÚSICA CON HISTORIA (3)

FRÉDÉRIC CHOPIN
"Fantasía impromptu", opus 66, en do sostenido menor

Nacido en un pueblecito cercano a Varsovia en 1810, Frédéric Chopin es uno de los más importantes compositores y pianistas de todos los tiempos. Dotado de excepcionales facultades y de una técnica asombrosa, comienza muy joven su actividad como concertista. En 1829 viaja a Viena, donde obtiene notable éxito.

En 1831 llega a París. Allí traba relación con personalidades de la talla de Honoré de Balzac, Victor Hugo, Franz Liszt o Hector Berlioz. En 1836, invitado por la condesa d'Agoult a una reunión de amigos en el Hôtel de France, conoce a George Sand, seudónimo de la escritora Aurore Dupin, con la que mantendrá una curiosa relación que evoluciona del amor a la amistad. Mayor que él, aristócrata, provocadora, la Sand había abandonado a su marido, gastaba indumentaria masculina y fumaba. Todo un escándalo.

La salud de Chopin se resiente. Es el invierno de 1838. Los médicos le recomiendan una estancia en las Baleares. Diagnóstico: tuberculosis. Un invierno en Mallorca. Desde París llega un hermoso piano Pleyel a la Cartuja de Valldemosa, donde se aloja el compositor al cuidado de George Sand. Pero ese año el invierno en las islas es frío y lluvioso. En febrero se produce el regreso.

Hacia 1845 su salud empeora de nuevo. Ya no se recuperará. Chopin muere en París, el 17 de octubre de 1849. Poco antes había pedido que se destruyera su obra, solicitud que no fue atendida.

Aunque sus restos reposan en el cementerio parisino de Père-Lachaise, siguiendo su última voluntad, su corazón se encuentra depositado en una iglesia de Varsovia.





14 comentarios:

Casandra dijo...

Por haber conocido a Balzac y Hugo yo mataria, te lo juro!!! O-O
Esta gente que especial fue, que lastima que la muerte les llegue. Deberia hacer una excepcion con ellos, puesto que no son como los demas! Un beso!!!

Juan Antonio dijo...

De hecho yo también. Y acaso lo hice.

Por cierto, alguien me ha preguntado. No, no es un hada. Es sólo Valentina Igoshina. Un ángel, como mucho. No hay más que ver el gesto que hace cuando llega el cambio de tonalidad a re bemol mayor. Evidente.

Besos, ma petite.

Anónimo dijo...

Es pura nostalgia, una nostalgia llena de vigor, de extraño impulso.
La chica, si no es un hada, debería serlo.
Rigoletto

Lía Vega Erao dijo...

Ayss... JA, poeta...

Jesús Lens dijo...

Muy, muy ilustrativas estas entradas. Interesantes, didácticas... enhorabuena

pati dijo...

No soy muy entendida en la materia, pero me inclino más por la versión de Yundi Li... (y no es porque esté celosa de ese ángel ;))

Besos :)

p.S.: Impresionante los movimientos de la coda :)

Juan Antonio dijo...

Rigoletto, me temo que planteas una compleja cuestión de naturaleza teológica.

Lía, no lo soy, de veras.

Gracias, Jesús. Eres muy amable.

Pati, ¿de verdad no eres muy entendida en la materia? Tengo que buscar la versión que citas. Un besazo.

Lía Vega Erao dijo...

¿a estas alturas me vas a contradecir... POETA?...


Poeta más que nunca... debes sentirte así...

Nefer dijo...

Pues si no es un hada tiene magia en las manos... vaya manera de tocar, de interpretar, de sentir...

Besillos

Meryone dijo...

sí es un hada, no mientas

y a tiempo completo, no sólo en sus ratos libres

no es hada artúrica, pero es hada

que te lo digo yo

besos

Meryone dijo...

es que hubo un tiempo en que todavía no me leías

aunque seas de mis primeros lectores

besos

me voy a leer tu mail

Juan Antonio dijo...

Lía, sí, pero no. Un beso.

Me alegra que te haya gustado, Nefer. Tiene ángel, ¿verdad? Besos.

Meryone, si tú dices que es hada, no seré yo quien te contradiga. Sí, hubo un tiempo remoto en que no te leía. Luego sí. Besos.

SOMMER dijo...

Chopin fue grande, de los más grandes. Enorme, de los más enormes.

Genial post.

Y ella, un querubín...

Juan Antonio dijo...

Gracias, amigo Sommer. Como ves, hay disparidad de criterios en cuanto a la diva, aunque no en cuanto al maestro.

Saludos.