lunes, 6 de octubre de 2008

ESTAMPA


A veces las acacias crecen en ninguna parte,
hunden sus raíces en plazas olvidadas
no lejos del pobre rincón donde un muchacho
se obstina en descifrar el mundo.

¿No habéis sentido ese vértigo
cansado como la hoja oxidada de un cuchillo?
¿No habéis escuchado el eco de una voz
que horada el zumbido de la tarde
con acentos de sepia y lejanía?

Difuntos amores, como dijo el poeta,
pequeñas cosas muertas en un lugar equivocado,
irreales si no fuera por la lluvia.
tristes acacias en imposibles plazas.

13 comentarios:

Martín Garrido dijo...

Todo es irreal menos cuando llueve, eso es verdad. Estaba paseando y me he topado con tu blog. Hoy tengo un día tonto, como todos los lunes, así que un poco de cerebrín me iría de coña...

Un saludo.

Jesús Lens dijo...

Tristes acacias en imposibles plazas. Sí. Has puesto palabras asentimientos que son míos. Gracias. Te aseguro que no es fácil. Nada fácil.

Nefer dijo...

Asi me siento yo J.A como una triste acacia en una plaza imposible...

Sielitolindo dijo...

"¿No habéis sentido ese vértigo
cansado como la hoja oxidada de un cuchillo?"

sí, pero no lo sabía hasta que tú me lo dijiste...

¡Muac!

Vane

Juan Antonio dijo...

Amigo Martín, lo del cerebrín, al parecer, va bien para todo. Feliz semana. Un saludo.

Jesús, muchas gracias. Casi me emocionas (y sin casi). Un abrazo.

Nefer, no digas eso, que tú no eres esa acacia. Que te lo digo yo. Besitos.

Vane, qué linda eres. Un beso.

Nébula dijo...

tu forma de ver el mundo y las peripecias humanas me cautiva sin remedio :)

Alfa79 dijo...

El poema es tan bello como, "donde el olvido", ha de guardarse.

Las acacias son como los baobaps pero, con esas espinas tan incrustantes.

¡ Poema sentido y triste... !

Saludos desde el desierto. Alfa79

Bomarzo dijo...

Hermano, cómo escribir más ante algoque es bello en sí mismo.

Sibila dijo...

Qué hermosas palabras... según las leía no he podido evitar que me volviese la nostalgia por la lluvia en Granada.

Un saludo.

Lía Vega Erao dijo...

Adulada me tienes, poeta...

Juan Antonio dijo...

Nébula, me atrae sobremanera ese bosque inquietante donde las sombras tienen nombre, donde las niñas de mirada violeta conocen los oscuros ritos de la memoria. Me hipnotiza, ya lo he dicho antes.

(Eso y que he enlazado tu blog.)

Juan Antonio dijo...

Amigo Alfa, muchas gracias por tu comentario. Un saludo.

Señor del bosque sagrado de Bomarzo, te alegrará saber que estoy sumido en la historia de tu antecesor, el duque que estaba predestinado a la inmortalidad. Un abrazo.

Sibila, seguro que también ella te echa de menos a ti. Besos.

Lía, cómo no voy a adularte yo. Por cierto, que la luna está en creciente, creo. (Advierto.) Besos.

Lía Vega Erao dijo...

JA... lo estoy notando ya... vayas a creerte...