sábado, 27 de septiembre de 2008

VIAJEROS ROMÁNTICOS (3)

Para Isabel, a quien aguarda la Sevilla intemporal, eterna

DAVID ROBERTS (1796-1864)

La Giralda


La Torre del Oro

12 comentarios:

Nefer dijo...

Qué imágenes más bonicas J.A. me las guardo que mi pae es de Sevilla y le gusta mucho su Giralda y esa torre del Oro vigilando el Guadalquivir...

El año pasado estuve en Sevilla en un fin de semana inolvidable... ich! me asalta la melancolía.

Besillos

Sielitolindo dijo...

Jolines, no me hagas esto compa, que yo con mi ciudad muero...

¡besitos sevillanos de Triana!

Vane

Juan Antonio dijo...

Nefer, no sabía eso. Yo también me enamoré de Sevilla. Besos.

Vane... Ay, Trianera. Yo me dejé una vez el corazón en Triana, y allí sigue, creo. Calle Pureza.

Sielitolindo dijo...

No te preocupes que a ti te sobra corazón y en la calle Pureza está a buen recaudo...

¡muac!

Vane

Jesús Lens dijo...

Hoy vamos de viajes. Me encanta roberts, con su capacidad de evocación.

Casandra dijo...

Sevilla es preciosa!! Y esas imágenes la muestran como envuelta en una nebulosa, con un aspecto misterioso. Son muy bonitas. Un abrazo ^_^

Juan Antonio dijo...

Hola, Jesús. Roberts tiene la capacidad de envolvernos en la atmósfera de la que impregna sus obras. Gracias por el comentario. Un abrazo.

Casandra, es como un viaje en el tiempo, como la visión de algo vivido en otra época. Besos.

Lía Vega Erao dijo...

Juraría haber publicado un comentario... ummm... Sevilla tiene un color especial.. sin duda.

Juan Antonio dijo...

Lía, anda que no es verdad. Por eso me gustan estas imágenes, porque captan ese color, ese alma de la ciudad, y los hacen atmósfera casi palpable.

Besitos.

Lía Vega Erao dijo...

Pero JA, sabes que para mi, mi tierra tira... y me absorbe... aysss....

Tenemos una cuestión pendiente... que no se me olvida...

Meryone dijo...

bonitas, bonitas

sevilla es una ciudad maravillosa, aunque lo mío sea el norte

ya volví hace días, pero estaba de apagón digital, que diría nadna

besos

Juan Antonio dijo...

Recuerdo, Lía. Habrá que zanjar ese tema.