domingo, 31 de agosto de 2008

MONSTRUOS (5)


LA LAMIA

Para Isabel

Es una criatura terrorífica de la tradición grecolatina. Ser nocturno y misterioso, asusta a los niños y seduce a los hombres con su extraordinaria belleza. Se la ha relacionado a veces con Lilith, aunque esta última proviene de la cultura hebrea o mesopotámica. Desde la antigüedad, la Lamia perdura en el folclore actual de numerosos pueblos y aún impregna de terror y deseo nuestras noches.

Sus amores con Zeus le valieron los celos de Hera, quien la transformó en un monstruo y mató a sus hijos. No contenta con el castigo, la diosa madre la condenó a no poder cerrar nunca los ojos, para que jamás pudiera librarse de la terrible imagen de los hijos muertos. Zeus se apiadó de ella y le otorgó el don de extraerse los ojos de cuando en cuando y así descansar.

Pero la Lamia estaba sedienta de venganza. Durante la noche devora a los niños. No en vano las madres griegas y romanas asustaban a sus hijos con este sinestro personaje. Tampoco desaprovecha la ocasión de seducir con sus indudables encantos a los hombres que encuentra a su paso.

John Keats no ha sido el único espíritu romántico atraído por esta adorable al par que terrible vampiresa de la antigüedad.

4 comentarios:

Nefer dijo...

Madre mía como se las gastaba Hera, eh? jejeej... impresionante este mito.

Saludos

Juan Antonio dijo...

Ya lo creo. Había que pensárselo dos veces antes de ofenderla de algún modo.

Besillos.

Marília dijo...

Es una recreación tan devoradora como el recurso que utilizas, y con la descripción de tus palabras.
Qué vampiresa.

Juan Antonio dijo...

De algún modo la figura del vampiro femenino toma cuerpo a partir de la imagen de la lamia.