jueves, 24 de julio de 2008

PAISAJE CON FIGURAS ROMÁNTICAS


El altísimo risco se agita,
se eleva majestuoso en el fragor de la noche
azotado por implacable vendaval.

No hay colores, ni formas:
la oscuridad absoluta de la nada,
brutalmente empujada por el torbellino,
se convulsiona en una danza infernal.

Arriba, hondísimo, sagrado,
un enlutado manto cuajado de luciérnagas,
bóveda más grande cuanto que se niega su dios,
espejismo de alucinados luceros interrogantes.

La noche guarda jirones de espirituales tragedias,
sí, bien lo sé hoy, aquí,
asomado al brocal de un pozo negro e infinito
que invita a la destrucción, al gozo.

Más acá, resguardado a medias de los furiosos elementos,
se yergue el árbol gigantesco,
apacible refugio para un espíritu turbado.

Pobres siniestros personajes
que vagáis arrastrados por la ventisca:
bien comprendo hoy, aquí,
la angustiosa dulzura de vuestros versos sepulcrales.

3 comentarios:

Losselith dijo...

gracias por el comentario :)

besos

Casandra dijo...

Ese cuadro es una pasada, nunca te cansas de mirarlo.
Hermoso texto, ¿lo escribiste inspirado por el cuadro o fue al revés, hallaste el cuadro como representación visual del contenido del texto?
Un besote

Juan Antonio dijo...

Realmente no hice el poema pensando en este cuadro. Fue después de una lectura de Drácula de Bram Stoker y Frankenstein, de Mary Shelley.

Ayer buscaba una imagen para ilustrar el texto y recordé este cuadro, bellísimo, por cierto.

Besos.