jueves, 31 de julio de 2008

EL TORO Y LA NIÑA

(Ilustración: Silvia Padín Barca)

A Silvia con cariño

Negra testuz poderosa
se adivina entre las sombras.
Jaras de miel y romero
son paisaje de su sueño
mientras la luna dormida
bosteza en balcón de cielo.

La niña vistiendo nieblas
de norte en su tibio pelo
al toro mira en silencio,
y el toro mira a la niña
con ojos de niño bueno.

Lirios de azul madrugada
son escarcha de sus astas
mientras la niña, entre besos,
oprime contra su pecho
una muñeca gastada.

Niño chico despechado,
arrinconado en la plaza,
el toro apura su pena
negra como el agua, negra,
bordada en antigua plata.

Perdido en su abismo negro,
sueña con lejanas playas
donde vaporosas hadas
tejen ensalmos de enebro
con helechos y con algas.

La niña su mano tiende,
blanca de luna sin tiempo,
y sus ojos, laberinto
de alhelíes y de nardos,
un paraíso prometen
de atardeceres morados.

Se aleja con paso quedo
la niña color de niebla,
color violeta su pelo,
y el horizonte se puebla
de luciérnagas y besos.

7 comentarios:

Juan Antonio dijo...

El cuadro es de una amiga gallega muy artista a la que quiero un montón, Silvia Padín. Escribí el poema para ella, pensando en sus cuadros naifs, en esos toritos que pinta que uno abrazaria de buena gana, como si fueran niños pequeños.

María dijo...

Ahora me he paseado yo por tu rincón para olvidar... encantada, por supuesto...

Poeta, nos veremos mucho por aquí...

Juan Antonio dijo...

Gracias. Coincideremos también en el tuyo más de una vez. Besos.

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho tu literatura. Gracias por el comentario en mi blog. Nos veremos por aquí.

Saludos,

Claro

Juan Antonio dijo...

Gracias a ti. Nos leemos aquí y allí. Besos.

Nefer dijo...

Encantada de encontrar este laberinto y perderme en él. Muy bello. Te visitaré desde mi Recreo.
Saludos

Juan Antonio dijo...

Será grato encontrarte. Besos.