domingo, 27 de julio de 2008

CÓRDOBA


Otra vez mis ojos te encuentran,
honda ciudad del misterio,
vetusto altar que algún dios profanara
entre inciensos y lutos.

Orgulloso emblema de glorias pasadas,
tus torres, tu aljama, aún sueñan dormidas
como tus patios sueñan:
geométrica luz del jazmín y el nardo.

Ciudad para la noche nacida,
armónico universo de los tres nombres
que cada poniente repite su leyenda.

Ciudad del edén,
dulce fue tu boca para los hombres sabios,
para los piadosos que conocen las tres palabras.

Ciudad suspendida en el centro de su cielo,
favorita de un rey melancólico:
oscuros son tus besos como oscuros tus ojos,
ciudad lejana, imposible.

1 comentario:

Meryone dijo...

córdoba, lejana y sola

sólo estuve una vez y de excursión adolescente y sólo en la mezquita, pero me entusiasmó

todo lo que en las fotos del libro de arte no parecía tener nada de encanto. pero es increíble. de caerse. y lo iba a decir menos fino, pero soy una señorita (a veces)

claro que compartimos la alquimia. no podía ser de otro modo, como bien dices

tadzio en concreto (volviendo)tiene su aura de fascinación, claro que sí... pero en general los efebos se caracterizan más por la belleza clásica y la pasividad y las nínfulas por un encanto indefinible. y me quedo siempre con los encantos indefinibles... aunque tadzio me fascine. nunca sabré si más en versión mann o versión visconti, pero me fascina...

y para reencarnarme, tengo casi claro que prefiero ser nínfula a efebo

aunque lo de alquimista me ha molado...

besos